MILENIO DIGITAL | JAVIER TRUJILLO
28 de julio de 2016 / 08:19 a.m.

Acapulco.- El ex presidente Carlos Salinas de Gortari llegó al puerto de Acapulco para defender el Tratado de Libre Comercio, firmado hace más de 20 años con Estados Unidos y Canadá.

Dijo que tomó dos decisiones, la primera ya se había logrado reducir la deuda externa con el Plan Brady, estrategia adoptada para reestructurar la deuda contraída por los países en desarrollo con los bancos.

Recordó que a su gobierno le llevó ocho meses reducir la deuda externa y cuatro años poder firmar el TLC.

"El siguiente paso era reducir la deuda interna, cómo lograrlo con más privatizaciones. Como decían los abuelos, usar los bienes para remediar los males y entonces usar los bienes públicos, venderlos en subasta para obtener mediante operaciones transparentes, el mejor precio.

"Esos recursos, utilizarlos para reducir el déficit, no para gastos porque te explota al siguiente año, sino reducir el saldo de la deuda interna. Ahí se tomó la decisión de arrancar el proceso de privatizar la banca, para que quedara en manos de mexicanos y no a los extranjeros, pero no voy a hablar de ese tema", dijo en alusión al ex presidente José López Portillo.

Contó que el primer acercamiento para la firma del TLC se dio durante un evento el Davos Suiza, entre el entonces Secretario de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) Jaime Serra Puche y Carla Hills, representante comercial de Estados Unidos entre 1989 y 1993 durante el gobierno de George W. Bush.

"Tras la macro negociación, por la deuda externa, me dijo (George W Bush) muy bien, pero acabamos de suscribir un TLC con Canadá, queremos tener uno con México, y yo le dije que no porque nos lo van a querer cobrar con reducciones arancelarias y nosotros queremos reducir la deuda", expuso.

Señaló que en 1991 en Davos, llegó el momento que calificó "El momento de Ulises, del golpe inesperado", y con ello se empezó la firma del TLC que llevó más de cuatro años para concretarlo.

Lo anterior al dictar una conferencia magistral que duró más de dos horas, en el eventos denominado "Era Familiar 2016", realizado en el Foro del Mundo Imperial, quien fuera presidente de México en el periodo del 1988 a 1994; al iniciar fueron tibios los aplausos recibidos.

Salinas de Gortari, llegó ataviado con guayabera azul cielo, pantalón gris y zapatos negros, respondió cinco preguntas que fueron las más votadas entre los más de 400 asistentes, en su mayoría políticos, funcionarios y representantes de organizaciones civiles y de la UAGro que se echaron porras, ante las miradas de los asistentes.

Estimó que México debe dejar a un lado el populismo, dijo entre risas y aplausos de los asistentes que terminaron al referirse al "otro innombrable" (Andrés Manuel López Obrador) y remarcó que también debe alejarse del neoliberalismo que lo definió como un abuso del mercado, individualismo egoísta y posesivo.

A lo largo de su conferencia que tuvo una duración de más de dos horas, Salinas de Gortari hizo más de 30 citas bibliográficas, habló de personajes de la historia de México y el mundo, dejó ver su gusto por el futbol y sobre todo por Barcelona y el astro argentino, Lionel Messi.

Explicó los porqués de los sucesos como el Brexit, con los errores de Partido Laborista y el hecho de que los abuelos "hayan traicionado a sus nietos", al abandonar la Unión Europea y sus consecuencias.

Se refirió al caso del candidato presidencial de los Estados Unidos, Donald Trump y sugirió que no meterse en esa dinámica, y consideró que sería mejor estar unidos en los tiempos que vienen.