AP
23 de julio de 2015 / 02:10 p.m.

México.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos presentó un documento en el que denuncia fallas y omisiones en la investigación oficial sobre la desaparición de 43 estudiantes en 2014 en el estado sureño de Guerrero, pese a que esos sucesos constituyeron el más grave conjunto de violaciones a los derechos humanos en la memoria reciente del país.

El presidente de la Comisión, Luis González Plasencia, hizo 32 recomendaciones y propuestas a las autoridades locales, estatales y federales con el fin de "alcanzar la verdad jurídica sobre los hechos de Iguala, requisito indispensable para materializar el derecho de las víctimas a la verdad y la justicia", indicó en un comunicado.

Para el ombudsman mexicano se ha hecho 'evidente' el rompimiento del Estado de Derecho, la alianza entre el crimen y el poder, entre la delincuencia y la autoridad en México. "No es momento de callar ni olvidar", subrayó.

Afirmó que "el caso Iguala ha probado el grado de barbarie al que se ha llegado, el abandono de la ley y el olvido de la justicia", añadió.

El 26 de septiembre de 2014, seis personas murieron y 43 estudiantes de magisterio fueron desaparecidos. Según la versión oficial, policías municipales de Iguala y el vecino municipio de Cocula, secuestraron a los jóvenes por orden del alcalde de Iguala; los entregaron a miembros de un grupo del crimen organizado llamado Guerreros Unidos; y sicarios de esta organización los llevaron a un basurero, los quemaron y arrojaron sus restos en un río cercano.

Partes de esta versión han sido cuestionadas por expertos internacionales que investigan el caso y por las familias, que no creen las explicaciones del gobierno.

Solo se localizó un puñado de huesos calcinados en muy mal estado y exclusivamente se pudo extraer el ADN de un fragmento óseo, que sí correspondía a uno de los estudiantes desaparecidos.