MILENIO DIGITAL
22 de marzo de 2017 / 11:00 a.m.

GUANAJUATO.- La mayoría de las desapariciones en Guanajuato tienen orígenes de diferente índole, por lo que no necesariamente están relacionadas a cuestiones de seguridad, dijo el gobernador Miguel Márquez Márquez.

“Muchos de ellos, la gran mayoría afortunadamente, es porque se fueron con la novia o el novio, otros se fueron a Estados Unidos y ya no avisaron de su regreso, con muchos de ellos (…) se perdió comunicación por equis circunstancias que hayan llevado a cabo allá y ya no se reportan con sus familias”, argumentó el mandatario estatal.

Agregó que cada uno de los casos ha sido revisado de manera individual y tratado en una mesa específica que lleva estos registros, en la que se ha determinado que se trata más bien de situaciones personales en las que el involucrado simplemente perdió el contacto con su familia.

“Hay una mesa en la cual participan derechos humanos, la Procuraduría de Justicia y diferentes organismos de seguridad (...) para que no se confundan con desapariciones de otra naturaleza”, expresó.

Reconoció que algunas de las desapariciones pueden haberse originado por cuestiones de seguridad, aunque la gran mayoría, insistió, están relacionadas con otras circunstancias.

Las denuncias por desaparición en Guanajuato se incrementaron 232 por ciento en los dos años recientes, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas (RNPED). 

En 2014 se tenía el registro de 59 personas en esta situación, para 2016 subió a 196, mientras que a enero de 2017 la cifra ya era de 17.

Sólo siete de 46 municipios en el estado concentran 56 por ciento de las denuncias; León y Celaya son los que se encuentran en primer y segundo lugares por el número de éstas.

Destaca también Pénjamo, donde ha habido 43 desapariciones entre 2013 y 2016, cifra que coloca al municipio con la tasa más alta en el estado, al ubicarse en 28 por cada 100 mil habitantes.

De los desaparecidos, 79 por ciento corresponde a personas del sexo masculino, mientras que el 21 restante son mujeres, la mayoría de éstas corresponden a edades que van de los 13 a los 25 años; en el caso de los hombres las edades de los desaparecidos están principalmente entre los 26 y 49 años.