9 de diciembre de 2014 / 07:59 p.m.

Ciudad de México.- Es preocupante la desconfianza surgida entre las familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa y las autoridades del gobierno federal, dijo el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidades para los Derechos Humanos, Javier Hernández Valencia."Es evidente y a todas luces, un dato duro, que la brecha, la distancia, el depósito de confianza entre las familias y las autoridades es muy grande, y que todos los nuevos elementos, inclusive de investigación o evidencia que van surgiendo siguen cayendo en esa misma fosa, en esa misma brecha, en esa misma distancia", mencionó.Entrevistado en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde fue presentando el Protocolo de Actuación para quienes imparten justicia en asuntos que involucren hechos constitutivos de tortura y malos tratos, subrayó que es necesario evitar esa distancia."Tenemos entonces que repensar y ayudar a repensar, tanto a las autoridades como a los propios coadyuvantes y a las familias el cómo acompañar no sólo su dolor, sino acompañar lo que yo he ya señalado en otro momento, los riesgos de vulnerabilidad que ellos empiezan a sentir, empiezan a denunciar y empiezan a sufrir. Y esto no sólo es especulativo", apuntó.Hernández Valencia aseguró que a partir de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, en las redes sociales comenzaron a mostrase trazos de intolerancia, de racismo, incluso de amenazas que no escapan a los medios de comunicación, no sólo por difundir ese caso, sino otros también."...muchos de sus colegas que no están aquí en la capital, sino que están fuera de la capital también viven (esas situaciones) cuando reportan, ya no sólo violaciones de los derechos humanos, sino también casos de corrupción y todo ese clima adverso a la mayor transparencia y mejor defensa de los derechos humanos", agregó.El relator puntualizó que el hostigamiento a periodistas, a defensores y activistas, es una práctica que debe ser desterrada de México y de cualquier acción, incluso defensiva de las autoridades. La mejor defensa de los derechos humanos es la transparencia y la participación colectiva de todos."México hoy vive tal vez un momento especial en el que esa defensa colectiva también se ve en las calles, también se ve en la ciudadanía, también se ve en las demostraciones no solo públicas, sino en los salones de clases, en las universidades, en los colegios, en donde estudiantes jóvenes adolescentes van apropiándose de esta dolorosa realidad y obviamente exigen de las autoridades la mejor respuesta posible", expresó.FOTO: ReutersMILENIO DIGITAL