rogelio agustín esteban
11 de junio de 2015 / 07:18 p.m.

Chilpancingo.- La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) se deslindó del saqueo y los destrozos cometidos en el Palacio Municipal de Chilpancingo, a ocho meses de permanecer en poder del Movimiento Popular Guerrerense (MPG).

Ramos Reyes Guerrero, secretario general de la CETEG, señaló que efectivamente, la coordinadora mantuvo bajo su control las instalaciones del Palacio Municipal, por espacio de seis meses, luego de que se registran los ataques armados en la ciudad de Iguala, que dejaron el saldo de tres seis personas muertas y la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Durante ese tiempo, dijo que los maestros disidentes se limitaron a mantener bajo su custodia la plaza central Primer Congreso de Anáhuac y accedieron solo a la planta baja del ayuntamiento, para utilizar el área de baños y en ocasiones el auditorio José Inocente Lugo.

El resto de las etapas, de acuerdo al dirigente de la CETEG permanecieron cerradas.

El lunes, el alcalde Mario Moreno Arcos realizó un recorrido en todas las áreas del inmueble, lo que encontró fue la destrucción de mobiliario, saqueo del equipo de cómputo, todos los cristales rotos y pintas en cada pared.

El primer edil reportó que en el área de finanzas había dos cajas fuertes con por lo menos 500 mil pesos en su interior, más 1.5 millones dentro de un cajero automático que fue destruido.

Peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) sustrajeron cinco bombas molotov, estopa, combustible y material para elaborar explosivos caseros.

El dirigente de la CETEG fue cuestionado sobre dicho asunto la tarde del jueves, de primera instancia estableció un deslinde.

"Nosotros no tenemos nada que ver con eso, cuando nos retiramos de la plaza el ayuntamiento estaba en buenas condiciones, los que se quedaron son los que deben responder".

En todo caso, dijo que las autoridades deben mirar hacia el grupo que se mantiene en la plaza central, ya que son ellos los que permitieron la intromisión en el movimiento en pro de los 43 de actores externos, los que se han dedicado a generar desmanes en la ciudad y edificios públicos.