MILENIO DIGITAL
11 de junio de 2017 / 06:29 a.m.

MÉXICO.- La Procuraduría General de la República confirmó la detención en México del terrorista chileno Raúl Julio Escobar Poblete, El Comandante Emilio, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Era buscado desde hace más de dos décadas, acusado por la justicia de Chile de diversos atentados a principios de los 90, entre estos uno en el que murió el senador de ese país Jaime Guzmán.

Se le consideró prófugo a partir de 1993 y era uno de los objetivos de Interpol en 190 naciones afiliadas a este organismo internacional.
La PGR informó que, mediante la Agencia de Investigación Criminal, logró la identificación del ex integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Detalló que El Comandante Emilio fue capturado por autoridades de Guanajuato por su probable responsabilidad en secuestro.

“Se ostentaba con una personalidad mexicana falsa, cuenta con una notificación roja emitida por la Secretaría General de Interpol, y era buscado en más de 190 países, al ser requerido por la Corte de Apelaciones de Santiago”.

Señaló que a través de la colaboración internacional entre Chile y México se pudo identificar que estaba en Guanajuato, “por lo que se realizó una búsqueda minuciosa para corroborar su identidad.

Por tal motivo, la Agencia de Investigación Criminal, por medio de la Dirección General de Asuntos Policiales Internacionales e Interpol localizó una notificación roja perteneciente al probable terrorista chileno y solicitó a peritos dependientes de la AIC, adscritos a la Coordinación General de Servicios Periciales, la comparación dactilar e imágenes fotográficas del perseguido, que arrojaron un resultado positivo de acuerdo al Registro Nacional de Huellas Dactilares con el que cuenta la PGR.

La AIC notificó oficialmente a las autoridades chilenas respecto de la localización, por lo que el gobierno chileno inició los trámites para extraditarlo.

ANTECEDENTES

De acuerdo con el portal web del periódico chileno El Mercurio, Escobar Poblete tiene 54 años y enfrenta en su país cargos por violaciones a la Ley Antiterrorista, homicidio y robo con fuerza e intimidación.

Además del asesinato del senador Guzmán, también se le atribuye el homicidio de Luis Fontaine, director de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros, en 1990.

Seis años después encabezó lo que se conoció en el país andino como “el gran rescate”: metido en una canasta blindada sostenida por un helicóptero se posó en el patio de la Cárcel de Alta Seguridad, desde donde disparó a los custodios para lograr la fuga de cuatro frentistas, entre ellos Ricardo Palma Salamanca, El Negro, con quien había perpetrado los homicidios de los dos servidores públicos.

Incluso se señala que en 2002 fue ubicado en una ciudad brasileña y a pesar de haber estado cercado por la policía pudo escapar y desde entonces se desconocía su paradero.


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