MILENIO DIGITAL
13 de marzo de 2017 / 05:52 p.m.

TAMAULIPAS.- El capo de la mafia italiana Giulio Perrone tenía más de 10 años viviendo en Tampico, procreó hijos de nacionalidad mexicana y la policía italiana fue quién lo persiguió y ubicó por medio del Facebook.

Tras ser extraditado a su país de origen, la policía informó que fue mediante el apellido de su madre cómo lograron ubicarlo en el sur de Tamaulipas, México.

Los investigadores siguieron la pista de las cuentas de Facebook de sus familiares, y fue por este medio que pudieron conocer que Perrone se hacía llamar en Tampico "Saverio García Galiero".

Galiero era el apellido de soltera de su madre; ese fue el error que cometió el narcotraficante considerado de primer nivel en Italia.

Creyendo que jamás iba a ser encontrado luego de pasar casi 20 años prófugo de la justicia, se volvió a casar y tuvo hijos mexicanos.

Uno de sus pasatiempos favoritos en la zona conurbada era disfrutar los fines de semana en la playa Miramar de Ciudad Madero, pero también tenía cierta pasión por los paisajes de la Huasteca Potosina, lugar a donde viajaba continuamente.

Contaba con una sentencia de 20 años, 11 meses y 8 días de prisión otorgada por el Tribunal de Nápoles, además de que formaba parte de la lista de los fugitivos más buscados por el gobierno italiano desde hace más de diez años.

Perrone fue detenido inicialmente en enero de 1993 junto con su esposa cuando transportaban 16 kilos de cocaína para la mafia de Camorra que opera en Nápoles.

El pasado viernes elementos de la Agencia Mexicana de Investigación Criminal y la oficina de Interpol de la Ciudad de México lo detuvieron cerca de su casa en Tampico, luego lo pusieron en un vuelo directo desde la Ciudad de México a Roma.