17 de marzo de 2014 / 08:01 p.m.

Monterrey.-  Hace 20 años, Luis Donaldo Colosio Murrieta, fue asesinado. El candidato a la Presidencia de la República por el PRI, fue herido mortalmente tras presidir un mitin el 23 de marzo de 1994, en Tijuana.

Lo primero que se viene a la mente mientras se intenta llegar a Lomas Taurinas es "¿a quién se le ocurrió traer a un candidato presidencial aquí?", pregunta que desde antes del asesinato de Luis Donaldo Colosio y hasta la fecha muchos se hacen sin encontrar una respuesta lógica. 

Lomas Taurinas es una colonia popular densamente habitada del municipio de Tijuana. Es cierto, el contacto con la gente del barrio es realmente cercano, pero no cumple con medidas elementales de seguridad y criterios de facilidad de acceso.

El 23 de marzo de 1994 ya estaban en auge las campañas por la Presidencia de la República. A usanza de los tiempos, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari había elegido como su sucesor al secretario de Desarrollo Social, Luis Donaldo Colosio, quien antes ya había sido dirigente nacional del partido.

En un México donde ya se había logrado la alternancia a nivel estatal y poco a poco el PRI perdía curules en la Cámara de Diputados y además que el electorado y la prensa ya hacía constantes críticas al sistema de gobierno que llevaba de 65 años.

El candidato priista decidió romper con el discurso de continuidad y hablar de manera más cercana con la gente.

El candidato Sinaloense y su equipo decidieron relanzar su campaña en una ceremonia el 6 de marzo, en un evento en el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México,  analistas políticos mencionan que ese discurso que leyó significó una ruptura de Colosio con el que era el Presidente Salinas de Gortari.

Colosio Murrieta dijo que el pueblo de México estaba sumido en el agravio y la desigualdad, lo que para muchos fue la firma de su sentencia de muerte, sin que esa hipótesis la del magnicidio orquestado desde el Gobierno federal se haya podido comprobar.

"Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales", dijo el sonorense. Se entendió que las políticas llevadas hasta entonces por el gobierno emanado de su partido eran las responsables de las malas condiciones del país.

Dos semanas después, el PRI llevaba a su candidato a hacer campaña a Baja California, y uno de los puntos que levantó sospecha en torno al caso fue la elección de Lomas Taurinas como sede del mitin, ya que se trataba de un lugar que no contaba con las condiciones mínimas de seguridad para los asistentes ni para el candidato, y presentaba múltiples problemas de logística; todo ello se pasó por alto.

El 23 de marzo de 1994, el candidato llego al Aeropuerto Internacional General Abelardo L. Rodríguez de Tijuana a las cuatro de la tarde, donde lo esperaban dos mil personas, mientras que en el recinto de Lomas Taurinas ya se encontraban 4 mil personas, el doble de personas que se estimaron.

Al terminar el mitin que se realizó ahí,  Luis Donaldo intentó atravesar en medio de una multitud que se aglutinaba en la angosta calle para llegar hasta su vehículo a pie, y dado que había pedido que no se exagerara en las medidas de seguridad para su persona, y que de hecho no se había dispuesto un operativo, el amontonamiento se salió de control.

 Abriéndose paso a empujones entre la gente, mientras "La Culebra", canción de ritmo quebradita de la Banda Machos, sonaba a todo volumen en el sonido local, un brazo empuñando una pistola salió de entre la multitud para colocar el cañón del arma en la sien del candidato y disparar a quemarropa. Mientras Luis Donaldo Colosio caía abatido, se escuchó otro disparo, que le impactó en el costado.

Menos de diez minutos después del atentado, la ambulancia arribó al Hospital General de Tijuana. A las 17:20 el candidato ingresó inconsciente al área de Urgencias, en paro respiratorio pero con pulso. De inmediato lo transfirieron a quirófano, donde lo atendieron dos equipos de cirujanos.

Aproximadamente a las 18:55, Colosio sufrió un paro cardiocirculatorio irreversible. Durante los siguientes 50 minutos los médicos realizaron labores de resucitación, sin resultado. Lo declararon muerto a las 19:45 horas.

La Subprocuraduría consignó que en 16 ocasiones ante Ministerio Público Mario Aburto confirmó ser el autor de los disparos a Colosio. Pese a que en numerosas ocasiones ha agregado o suprimido detalles, en general siempre ha sostenido que se trató de un "accidente", ya que su intención no era matar al político, sólo herirlo, para llamar la atención de los medios de comunicación sobre sus ideas "pacifistas".

Mario Aburto fue declarado culpable en 1995 del homicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, y condenado a 50 años de prisión, sin embargo presentó una apelación y la sentencia le fue reducida a 42 años en la cárcel, finalmente tras promover un juicio de amparo, el 16 de diciembre de 2004 un tribunal unitario, con sede en Toluca, Estado de México, le sentenció a 45 años de prisión.

20 años después sigue presente su muerte, algunos rindiendo homenajes y lamentando el porque no llegó a la presidencia, uno de ellos es la película "Colosio" estrenada en junio de 2012, cuya trama gira en torno a la hipótesis de que el magnicidio fue un crimen de Estado, y rechaza la idea de Mario Aburto como "asesino solitario", así como los diferentes documentales sobre su vida y cómo fue su muerte, ya que se dice que no hay un caso en el país mas investigado que este.

REDACCIÓN