4 de agosto de 2014 / 04:29 p.m.

Ciudad de México.- El disparo que causó la muerte del niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo vino de los policías que estaban sobre la autopista, no del puente, aseguró Domingo, poblador de San Bernardino Chalchihuapan, Puebla.

"El disparo que le dio al niño no vino de arriba del puente, vino de granaderos que había sobre la autopista, los disparos vinieron sobre la autopista que estaba del lado sur", afirmó en entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva.

Narró que durante la manifestación del pasado 9 de julio, sobre la autopista Puebla-Atlixco "por ambos puntos había granaderos, cuando la gente fue dispersada sin provocación alguna, las dispersaron con gas lacrimógeno".

"Todos corrimos a escondernos por el gas, corrimos a escondernos, en uno de esos disparos se oyó y cayó el niño".

"Nosotros los vimos cuando nos atacaban, porque íbamos cuidándonos de ellos, no (solo gas), llevaban otro tipo de armas y es de las que nosotros nos cuidábamos, todo fue muy rápido", explicó.

Aseguró que "el niño fue herido en cuanto empezaron a lanzar los proyectiles y las bombas, calculamos que fue muy cerquita de las dos de la tarde. El disparo provino de elementos que estaban sobre la autopista".

Rechazó la versión de la Procuraduría General de Justicia del Estado según la cual infiltrados en la manifestación fueron los que lanzaron el objeto que explotó cerca del niño. "No, no salió de ninguna persona, salieron (los disparos) de los policías que estaban en la autopista".

Cuestionado sobre si sabe distinguir una bala de goma del gas lacrimógeno, dijo que "había unos disparos que no hacían el mismo ruido ni el mismo impacto de caída, el zumbido que pasaban por ahí era muy diferente".

El 9 de julio, habitantes de San Bernardino Chalchihuapan cerraron la autopista Puebla- Atlixco para pedir el regreso del servicio del registro civil a las juntas auxiliares. Cuando los granaderos acudieron a desalojarlos se desató un enfrentamiento.

En la confrontación fue herido el menor José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo. El 18 de julio, los médicos le diagnosticaron muerte cerebral. Los pobladores acusaron a la policía estatal de disparar balas de goma y que una de ellas había impactado contra la cabeza del niño.

FOTO: EspecialMILENIO DIGITAL