MILENIO DIGITAL
15 de marzo de 2017 / 09:08 a.m.

MÉXICO.- Algunas organizaciones criminales que por años predominaron en Guerrero comenzaron a dividirse y luchan entre sí por tener el control de la entidad, lo que ha provocado una ola de muertes, pese a la presencia de la Policía Federal y de uniformados estatales.

Uno de esos grupos es el de Guerreros Unidos, responsable del caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa y considerado como uno de los que tienen mayor presencia en la entidad.

Funcionarios del gobierno federal revelaron que Frandila y Romana Benítez Palacios, hermanas de Víctor Hugo, El Tilo y/o El Taí, ex líder de la banda de Los Tilos, buscan tener el control de Guerreros Unidos.
El Tilo fue detenido en junio de 2016 y está identificado por testigos que declararon ante la Procuraduría General de la República (PGR) de ser el responsable de haber comenzado el “desmadre” en Iguala el 26 de septiembre de 2014, tras haber señalado a los normalistas de ser del grupo de “los contra”, es decir, de la banda rival Los Rojos.

De acuerdo con los funcionarios consultados, Frandila y Romana desataron una pelea para apoderarse de Iguala, plaza que disputan a los que son fieles a la familia Casarrubias, del ex líder de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado, El Chino.

MÁS BANDAS

Sin embargo, ese no es el único frente abierto en Guerrero. En la zona de Tierra Caliente se registran enfrentamientos y asesinatos entre Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana.
Asimismo, cerca del municipio de Totolapan, Los Templarios y La Familia luchan contra el grupo de Los Tequileros.

Tanto Los Templarios, La Familia y Los Tequileros mantienen una guerra por el control de Zihuatanejo y localidades aledañas, en las que predomina un grupo que se hace llamar Guardia Guerrerense.
Mientras tanto, el municipio de Chilapa es el centro de disputa entre Los Ardillos y Los Rojos.

Los Ardillos operan en ocho municipios, particularmente en la región de la montaña; Guerreros Unidos tiene presencia en 30 alcaldías, principalmente en las regiones centro, norte y Tierra Caliente.

Los Rojos están en 37 municipios distribuidos en el centro y el norte, así como en algunas zonas de Tierra Caliente y la montaña.
Uno de los objetivos prioritarios de las autoridades es localizar a Raybel Jacobo de Almonte, líder de Los Tequileros, organización que nació de una escisión del cártel de los Beltrán Leyva.

En algún momento operó bajo las órdenes de la célula delictiva conocida como Los Granados, que encabeza Salvador Granados Vargas, El Chava Granados, ésta última que opera en la región Costa Grande, primordialmente en el municipio de Técpan de Galeana.

Los Granados, según las pesquisas, mantienen una alianza con el cártel de Jalisco Nueva Generación.