ALMA PAOLA WONG | MILENIO
13 de octubre de 2016 / 08:19 a.m.

MÉXICO.- En medio de las 53 denuncias penales por diversas irregularidades —por al menos 35 mil millones de pesos— señaladas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Javier Duarte pidió licencia al gobierno de Veracruz.

El priista decidió concluir su mandato a 48 días de que finalizara formalmente.

Tras pedir licencia para dejar la gubernatura, Duarte advirtió que se dedicará a “limpiar su nombre” y a defenderse de quienes lo acusan.

“Hoy, las circunstancias derivadas de imputaciones falsas y con fines electorales presentadas hace unos meses, hacen que por congruencia y honorabilidad deba dedicar tiempo y atención a limpiar ante la opinión pública, a aclarar ante las instituciones de procuración de justicia mi nombre y el de mi familia”, manifestó en un mensaje difundido en radio y televisión.

Anoche, la Comisión Permanente del Congreso de Veracruz aprobó la solicitud de licencia del gobernador, Javier Duarte, y nombró al secretario de Gobierno, Flavino Ríos, como gobernador interino para cubrir el periodo que resta de la actual administración.

Ayer mismo, Ríos rindió protesta como nuevo gobernador de la entidad.

En medio de jaloneos entre un pequeño grupo de diputados priistas y aliados que conforman la Comisión Permanente, contra el grueso de los legisladores de oposición, así como de priistas y del Partido Verde que tomaron el salón Venustiano Carranza para evitar la sesión, siete legisladores de los 10 que integran la misma diputación permanente decidieron el nombramiento.

Entre los motivos que expuso Duarte para la separación del cargo insistió en que se defenderá de las denuncias penales que, insistió, solo el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, le ha realizado directamente.

El gobernador con licencia aprovechó para agradecer el respaldo a su gobierno por parte del jefe del Ejecutivo federal, las fuerzas armadas y la Secretaría de Gobernación.

Por la mañana, en una entrevista televisiva aseguró que pidió licencia porque Veracruz no “necesitaba un gobernador de medio tiempo”, ya que él requería de espacio para dedicarse a su defensa.

Las denuncias, señaló, ante la PGR y el SAT por desvío de recursos carecen de fundamentos y solo es una campaña política en su contra.

“Una serie de infamias sin sustento, y que eso dio origen a la investigación que obra en mi persona por parte de la Procuraduría General de la República y del SAT, pero, quiero decirlo, viene a partir de una coyuntura política, de una campaña política, que fue la que se desarrolló en Veracruz.

“Yo estoy muy tranquilo, estoy con la conciencia totalmente tranquila, en el sentido de que no tengo nada que ocultar. Mi patrimonio es público”, advirtió.

“Si hay algún funcionario público de mi adminiue, incluso, una investigación periodística reveló la creación de empresas fantasma para la adquisición de productos de programas sociales que nunca llegaron a los beneficiarios en el estado, sustracción que hizo alguna irregularidad para pagarle a empresas que no prestaron un servicio determinado al gobierno, que pague las consecuencias legales.

“Yo no tengo por qué andar sudando calenturas que no son mías”, expuso en la entrevista de poco más de 40 minutos.

El priista rechazó que huiría de Veracruz y recalcó que no tiene miedo de terminar en la cárcel.

“El que nada debe nada teme”, aseveró.