NOTIMEX
2 de julio de 2016 / 06:25 p.m.

México.- El Consejo Nacional perredista dejó pendiente el nombramiento del nuevo presidente del partido y en 15 minutos inició de manera formal su sesión, conoció la renuncia de Agustín Basave al cargo y declaró un receso, para reanudar trabajos el 16 de julio.

El presidente del órgano de dirección partidista, Ángel Ávila Romero, dio a conocer que de acuerdo con el Estatuto la secretaria general perredista, Beatriz Mojica Morga, asumirá las funciones de presidente los días del receso para elegir al sucesor de Basave.

En la Expo Reforma de la Ciudad de México, la sesión del Consejo Nacional se declaró formalmente iniciada con un quórum de 265 integrantes de ese órgano colegiado.

De inmediato se dio lectura a la carta de renuncia “irrevocable” de Basave Benítez a la presidencia nacional “por problemas de gobernabilidad”.

Ávila Romero reconoció a Basave, quien volverá a su puesto de diputado federal, y aseveró que en su gestión “puso por delante las causas del partido, ayudó a levantar la militancia” y colaboró a ganar en los estados de Durango, Quintana Roo y Veracruz, donde nunca había perdido el PRI, por lo que fue una “presidencia exitosa”.

Enseguida propuso un receso en la sesión plenaria para volver a convocar el 16 de julio en el mismo sitio, el cual fue aprobado por unanimidad de los consejeros presentes.

Por separado, en entrevista, el presidente del instituto político en la Ciudad de México, Raúl Flores García, hizo votos porque el próximo dirigente perredista a nivel nacional surja de un gran acuerdo interno que abone a favor de la unidad de todos sus integrantes y todas sus corrientes.

Señaló que asumir las riendas del partido lo que resta del presente año y parte del siguiente “será una gran responsabilidad por los retos electorales que se avecinan”.

También celebró que las tres propuestas para dirigirlo, tanto Alejandra Barrales como Beatriz Mojica y Pablo Gómez “sean gente del partido, que conoce profundamente su vida interna y están comprometidos con una izquierda progresista, que hoy más que nunca requiere el país”.

Dijo que le “gusta mucho” la idea de que por primera vez el partido sea dirigido por una mujer; pues “tanto Bety (Mojica) como Alejandra (Barrales) son luchadoras incansables de izquierda y creo que lo conducirían a buen puerto".

Respecto a la renovación de la dirigencia a nivel local, Flores García indicó que quiere favorecer un proceso ordenado y enfatizó que su intención no es perpetuarse en el cargo.

“Lo que menos conviene en este momento es meter al partido en un proceso de golpeteo interno, asumo plenamente mi responsabilidad como dirigente y no voy a meter al partido en una situación que lo pueda lastimar o pueda causar mayor división", aseveró.