Iván Sánchez
5 de octubre de 2016 / 05:04 p.m.

COAHUILA.- Así comienza la vida de la familia Sánchez Viesca desde hace casi 12 años en que Silvia Ortiz su hija desapareció y se ha convertido en el motor de sus días.

Una taza de café humeante acompaña a Óscar Sánchez Viesca, el destino es regresar al ejido Patrocinio municipio de San Pedro de las Colonias, donde han trabajado desde el pasado 25 de abril del 2015 y que en 2016 han sido localizados por grupo Vida tres mil 147 restos humanos.

Primero por camino de concreto y después por terracería, los integrantes de Grupo Vida llegan a esta comunidad que para ellos ha sido denominada como "La Esperanza", esto para que cientos de personas encuentren los restos de sus seres queridos desaparecidos entre los años 2007 y 2012 en que la violencia en la laguna tuvo su mayor auge.

La plena luz de un sol permite identificar ente piedras lo que podrían ser huesos humanos quemados, este lugar ha sido considerado como clave para buscar esclarecer cientos de misterios.

A nuestra llegada los primeros restos se hicieron presentes, casquillos de armas de fuego calibre nueve milímetros y 22, son los primeros restos en manifestarse, seguido de ello trozos pequeños de huesos quemados entre los que hay muelas.

Durante una expedición realizada este martes, fue posible localizar 40 hallazgos, entre los que había un maxilar derecho con dos muelas, una muela suelta y pequeños huesos, además de 25 casquillos.

Para Rosa María Flores García, quien tiene desaparecido a su hijo desde el primero de febrero de 2010, quien tendría 27 años de edad, este tipo de hallazgos son una luz de esperanza para cientos de familias de diversas organizaciones de búsqueda.

Este lugar cuenta con una acequia, en la que según testimoniales obtenidos por Grupo Vida, testigos de diversos crímenes señalan que en este lugar varias personas fueron asesinadas y quemadas.
"Esta es una acequia muy grande donde antes había tambos y donde la gente fue cocinada", señala Silvia Ortiz, quien con el paso de los años se ha convertido en experta en temas de búsquedas de personas.

El paso del tiempo y sobre todo las condiciones climáticas, son un factor al que peritos de la Procuraduría General de Justicia y PGR, además de Grupo Vida, deben enfrentarse ya que esconde bajo la tierra los pocos vestigios.

En este lugar, es posible localizar sitios esparcidos en los que en algún momento hubo actividad, los cuales guardan un secreto de sufrimiento y dolor. Fue visto por última vez con su novia y unos amigos, aparentemente al estar presente en una balacera, los policías lo detuvieron y desde esa fecha su madre no sabe nada.

Esta mujer de semblante fuerte, siempre y cuando no hable de su hijo, ha logrado salir adelante y sacar fuerzas de la esperanza por encontrar a David y para participar en las búsquedas de Grupo Vida.

"Mi corazón me dice que mi hijo no está vivo, pero con este trabajo le doy esperanza a otras familias", señaló.

Tras poner una denuncia, inició una búsqueda en los municipios de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, además de San Pedro y Francisco I. Madero, narra que las autoridades no saben nada a la fecha de su hijo, para esta mujer cada hallazgo de restos humanos son el aliciente para otras familias.

La Subprocuraduría de Personas desaparecidas en la Región Lagunera, califica el ejido Patrocinio en el municipio de San Pedro de las Colonias, como un sitio en el que la delincuencia organizada operó de manera significativa, al estar alejado de la civilización y por ende, sin que alguna autoridad supiera de los asesinatos cometidos en este lugar.

Fernando Vela Tafoya, agente del Ministerio Público en esta instancia perteneciente a la Procuraduría General de Justicia de Coahuila, indicó que desde el inicio de la administración, las autoridades, tanto federales como estatales, trabajan en apego con las organizaciones civiles que buscan a personas no localizadas y en base a denuncias.

Sonia Castañeda Magallanes, es madre de un joven desaparecido en Torreón y quien forma parte del Grupo Vida, pese a que perdió la esperanza de encontrarlo en buen estado, señaló que todo su esfuerzo será en memoria de su hijo y para ayudar a otras familias que están en la misma situación.

La vida para Sonia, ha cambiado desde que el pasado 23 de julio de 2014, ya no supo más de su hijo Guillermo David Contreras Castañeda, quien hoy tendría 20 años de edad.