milenio digital 
19 de octubre de 2015 / 03:57 p.m.

Ciudad de México.-  Una zona muy remota, a ocho horas de brechas desde la cabecera municipal de Tamazula, en la sierra donde convergen Durango y Sinaloa, en el llamado Triángulo Dorado de la droga (Chihuahua, Durango y Sinaloa) es donde Joaquín El Chapo Guzmán estuvo a punto de ser capturado hace poco más de una semana.

Aquí, al huir, el prófugo resultó herido en el rostro y una pierna, ya que descendió abruptamente por una barranca.

En él área de El Verano y El Limón (donde se concentraron los operativos federales), dos rancherías ubicadas en cañadas rodeadas de montes con vegetación abundante, separadas por kilómetros de barrancas, efectivos de cuerpos especiales de la Marina persiguieron al líder del cártel de Sinaloa y un número indeterminados de hombres que lo acompañaban en vehículos todo terreno, cuatrimotos y hasta mulas, confirmó este diario.

En la punta de dos cerros, uno próximo a El Verano, y otro a El Limón, los marinos hallaron dos pequeñas pistas clandestinas de tierra, una de las cuales habría sido usada por el capo para aterrizar en avioneta cuando voló desde San Juan del Río, Querétaro, una vez que se fugó del penal del Altiplano en el Estado de México.

Después de constantes vuelos de avionetas y aeronaves no tripuladas (drones) sobre ambas poblaciones grupos de tropas descendieron a rapel desde helicópteros y revisaron varias casas y campamentos rudimentarios en donde hallaron ropa, medicamentos y equipos de comunicación radial y satelital. El Chapo había huido de nuevo.

A consecuencia de los operativos federales y de las operaciones del líder del cártel de Sinaloa, 600 personas (con 250 jefes de familia al frente, ya sean hombres o mujeres) procedentes del municipio de Tamazula, Durango, se han refugiado en la cabecera de Cosalá, confirmó el presidente municipal de este último lugar, Samuel Lizárraga.