RAFAEL LÓPEZ| MILENIO
13 de diciembre de 2016 / 11:54 a.m.

MÉXICO.- Poblado Dos Aguas, municipio de Coalcomán, Tierra Caliente, Michoacán, 13 de diciembre de 2006. Un grupo de soldados pertenecientes al 62 Batallón de Infantería es agredido por un grupo de personas armadas que protegían un plantío de mariguana relacionado con el cártel de Los Caballeros Templarios.

Uno de los agresores murió. Otro resultó herido. Uno más se fugó. 
El civil fallecido se llamaba José Alan Montoya Camacho y se convirtió en el primer muerto en combate en la guerra contra el crimen organizado, ordenada dos días antes, el 11 de diciembre, por el entonces presidente Felipe Calderón, a través de la denominada Operación Conjunta Michoacán.

El detenido era oriundo de Coalcomán. Él fue el primer capturado de guerra entre el Estado mexicano y el crimen organizado, una lucha que todavía continúa.

Hoy, martes 13, se cumplen diez años del inicio de hostilidades. Son ya 3 mil 653 días desde que se registró aquel primer enfrentamiento. A partir de entonces, las agresiones de grupos armados contra fuerzas de seguridad se convirtieron en una constante que durante una década han dejado 4 mil 366 víctimas mortales de ambos lados, lo que representa 4.8 por ciento de las más de 90 mil muertes relacionadas con el crimen organizado en el mismo lapso.

Es decir, los enfrentamientos directos entre tropas y criminales, que suman 3 mil 956 escaramuzas en una década (97 por ciento de los choques de criminales fue contra efectivos del Ejército y 3 por ciento contra miembros de la Marina) solo han generado cuatro de cada 100 muertes violentas.

De acuerdo con informes de transparencia obtenidos por MILENIO e información del gobierno federal, el número de elementos de las secretarías de la Defensa y Marina que han muerto durante esos choques armados asciende a 388 desde diciembre de 2006 a la fecha.

Hasta el momento la mayoría de las bajas se registraron en el sexenio de Felipe Calderón: 274 soldados y marinos fueron asesinados por miembros de cárteles de las drogas. En la administración de Enrique Peña Nieto, todavía a falta de dos años de su término, ha habido 114 bajas.

El índice de letalidad de las tropas es contundente: si los soldados y marinos han tenido 388 bajas en esos 3 mil 956 combates, los grupos delincuenciales sufrieron 3 mil 978 muertes de diciembre de 2012 al mismo mes de 2014.

Desde esa fecha, el gobierno federal dejó de hacer pública la cifra de civiles armados abatidos en los enfrentamientos con las tropas federales; sin embargo, de acuerdo con un recuento de MILENIO, en 2015 y en 2016 hubo 155 casos más.

Si se compara el número de enfrentamientos con el total de muertes en combate se obtiene un promedio de una víctima mortal por cada choque.

Desde el principio el número de crímenes ligados a los cárteles de la droga se vieron en aumento.

2007 se presentaron 2 mil 773 asesinatos
- 2008
se duplicaron hasta llegar a 5 mil 679 casos.
2009 la cifra se disparó: se reportaron 8 mil 281 decesos. 
- 2010 la cifra de muertos superó los 12 mil casos ( inició el periodo más violento de esta guerra).

- Hasta en 2012 se reportaron más de 37 mil muertes violentas por ajusticiamientos y disputas de territorios entre los grupos delincuenciales.

- 2013 (del actual gobierno) cerró con 10 mil 95 homicidios.

- 2014 y 2015 se promediaron 8 mil casos por año

- 2016 ha registrado un repunte; de nueva cuenta se superaron las 10 mil víctimas mortales y se prevé que cierre el año con una cifra muy cercana a los 11 mil homicidios.

ESTADOS MÁS VIOLENTOS

- Chihuahua 21 mil 29 asesinatos.
- Guerrero con 10 mil 256 asesinatos.
- Sinaloa con 9 mil 317 casos.
- Baja California, Estado de México y Michoacán con 4 mil víctimas.
- Tamaulipas con 2 mil 708 asesinatos.