15 de diciembre de 2014 / 08:22 p.m.

Monterrey.- En la antigua sede del Senado de la República se entregó la medalla Belisario Domínguez 2014 al escritor chiapaneco Eraclio Zepeda.

La presea es un reconocimiento que otorga el Senado de la República desde 1953 a propuesta del presidente Adolfo Ruiz Cortines. Con ella se premia a hombres y mujeres por su ciencia o virtud en el servicio al país o la humanidad.

Fue hasta el año 2001 cuando se empezó a otorgar también de manera póstuma a algunos de los galardonados.

Hasta ahora han sido 61 los hombres y mujeres que han sido galardonados con la medalla, entre ellos el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el director del Instituto Mexicano del Seguro Social en 2009 Antonio Ortiz Mena, el ex rector de la UNAM y ex secretario de Obras Públicas Javier Barros Sierra, entre otros.

En la Vieja Casona de Xicoténcalt y como testigo de honor el presidente Enrique Peña Nieto, el líder del Senado, Luis Miguel Barbosa Huerta entregó dicha presea y diploma en reconocimiento a su trayectoria y "a los servicios que prestó a la patria y a la humanidad" de Eraclio Zepeda.

Zoé Robledo Aburto, senador del PRD, leyó en tribuna una semblanza de Eraclio Zepeda, donde destacó su carrera como periodista, como profesor en Cuba, como miliciano en la isla a favor de la Revolución Cubana, fundador de partidos de izquierda, como el Partido Socialista y el Partido de la Revolución Democrática, así como diputado federal y director de Radio UNAM.

"En el no hay fundamentalismo o actitudes acomodaticias", dijo el legislador quien destacó que Zepeda Ramos es un convencido del diálogo y lo práctica de manera permanente.

El senador del Partido de la Revolución Democrática reconoció la prolífica trayectoria de "Laco", como cariñosamente se le conoce a Eraclio Zepeda e hizo alusión a reconocidos literatos, para describir el talento de quien escribió novelas, como: Las grandes lluvias, Tocar el fuego, Sobre esta tierra y viento del siglo.

Previo al momento de la condecoración, en tribuna se recordó la Proclama de Belisario Domínguez, que leyó la secretaria de la Mesa Directiva, la panista Rosa Adriana Díaz Lizama.

Aquella que pronunció el 23 de septiembre de 1913 -que a la postre le costó la vida, el 7 de octubre de ese mismo año-, para condenar los asesinatos de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, ordenados por Victoriano Huerta, así como la mala conducción de éste como presidente de la República, por sus constantes violaciones a la soberanía.

FOTO: Especial

CON INFORMACIÓN DE MILENIO Y NOTIMEX