MILENIO DIGITAL
14 de febrero de 2017 / 02:55 p.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente Enrique Peña Nieto agradeció a los pueblos de América Latina y el Caribe su apoyo, solidaridad y afecto ante la coyuntura internacional, ya que"los buenos amigos destacan en los momentos de dificultad".

Al encabezar la Sesión de la Conferencia General del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, y 50 Aniversario del Tratado de Tlatelolco, el mandatario dijo que México es y siempre será un país orgullosamente latinoamericano y caribeño.

"Los buenos amigos destacan en momentos de dificultad, para los mexicanos ha sido muy emotivo haber recibido su respaldo, es un gesto que valoramos enormemente", aseguró.

Señaló que la región ha realizado un esfuerzo común para proscribir las armas nucleares a través del tratado de Tlatelolco, firmado hace 50 años.

"El tratado de Tlatelolco es una prueba patente de la eficacia y vigencia de los acuerdos multilaterales, su esencia es clara, ningún estado por más poderoso que sea, puede pretender imponer su voluntad en contra de los principios forjados por la comunidad internacional", sostuvo.

Aún más, señaló que al conmemorar el aniversario de dicho tardado, los países de América Latina y el Caribe, "nos reafirmamos como una región propositiva y comprometida con la paz mundial, compartimos la visión de que las relaciones internacionales deben usarse en el derecho, el respeto y el diálogo, jamás en la intimidación o el uso de la fuerza".

El mandatario resaltó que hoy, "nuevamente y frente a la coyuntura internacional, el mundo observa nuestra unidad latinoamericana. Por eso agradezco a los pueblos de América Latina y el Caribe su apoyo solidaridad y afecto. Gracias en nombre de todos los mexicanos".

Dijo que muchos de los paradigmas sociales económicos internacional han cambiado para bien, sin embargo hay amenazas que siguen latentes y que entre ellas, el poder destructivo de las armas nucleares es quizá la más grave, por lo cual es urgente e inaplazable avanzar hacia una norma universal en proscripción de las armas nucleares.

Aseguró que los países de América Latina y el Caribe "estamos comprometidos a contribuir sustantivamente en las negociaciones de un tratado mundial de prohibición de las armas nucleares conforme al mandato de la ONU.

Pidió reforzar el combate al tráfico de armas, debido a que "nuestra región es una de las más afectadas por este flagelo aunque hemos construido una andamiaje multilateral".

Dijo que trabajará con los demás países para lograr una América Latina libre de armas nucleares y libre de violencia.