MILENIO DIGITAL
6 de enero de 2017 / 12:23 p.m.

MÉXICO.- La delincuencia organizada hizo del territorio poblano una zona caliente en el tema de robo de gasolina. En una superficie de 100 kilómetros, que comprende el tramo de Maltrata-Resurrección, hay un robo promedio de 15 mil barriles diarios de gasolinas (Premium, Diésel y Magna), el equivalente a 2 millones 382 mil litros.

Para combatir el robo de hidrocarburos, Petróleos Mexicanos adquirió equipo tecnológico fabricado en Israel, que contiene cámaras de seguridad para vigilar un radio de 24 kilómetros; además del sobrevuelo de un helicóptero durante el día con apoyo del Ejército y el uso de drones en la noche.

En un recorrido en la base de operación instalada en San Jerónimo Ocotitlán, en el municipio de Tepeaca, personal de la Subdirección de Salvaguardia y Estrategia de Seguridad Física de Pemex informó que el poliducto Minatitlán-México tiene una extensión de 600 kilómetros y es el que abastece principalmente a la zona centro del país.

De esa superficie, son 100 kilómetros los más peligrosos y se encuentran en territorio poblano, donde operan bandas de huachicoleros en los municipios de Quimixtlán, Tepeaca, Tecamachalco, Acatzingo y Palmar de Bravo.

El reto para combatir a estos grupos es complicado, reconoce el personal de la paraestatal, porque los delincuentes cuando conectan sus mangueras al poliducto extraen un promedio de mil litros por minuto.

La respuesta de los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de Seguridad Física de Pemex es de cinco a 15 minutos. Cuando llegan a los puntos, muchas veces los huachicoleros ya huyeron con camiones cargados con gasolina.

Se dio a conocer que en el sistema Minatitlán-México se tienen 13 bases de operación militar, de las cuales 12 son del 99 Batallón de Infantería y una del 107 Batallón.

En el recorrido, el personal de Seguridad Física y del Ejército explicaron que cada base de operación tiene de 27 a 30 elementos.

Señalaron que los otros dos tramos complicados en el poliducto Minatitlán-México se encuentran en el tramo de Tierra Blanca-Omealca, Veracruz, y en el corredor Nanacamilpa-San Cristóbal, en Tlaxcala.

El equipo de fabricación israelí adquirido por Pemex incluye camiones militares especiales, conocidos como Stalker y Tiger.

El primero tiene una cámara especial que observa a una distancia de 24 kilómetros por donde pasan los ductos y además contiene varios monitores desde donde se observa el movimiento de los huachicoleros.

Además cuenta con dos sistemas tecnológicos denominados Leak Lab y AVL, provistos de sensores electro-ópticos, radares de largo alcance y sistema GPS, mediante los cuales se observan las rutas por donde circulan los delincuentes.

El vehículo Stalker suministra la información necesaria para construir con precisión y en tiempo real la imagen del robo de la gasolina. En ese momento es cuando se despliegan los operativos de militares y elementos de Seguridad Física.

El camión militar Tiger recibe las señales en tiempo real del helicóptero y de los drones que sobrevuelan la zona.