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6 de junio de 2016 / 03:57 p.m.

México.- Un grupo de investigadores del Colegio de San Luis (Colsan), en San Luis Potosí, en colaboración con otros institutos, desarrollan un estudio para mejorar la distribución de agua en urbes procedente del río Pánuco.

El proyecto, que cuenta con el apoyo de especialistas del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social Occidente (CIESAS) y el Instituto de Ecología (Inecol), busca analizar la distribución de los bienes acuíferos.

En una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), los investigadores del Colsan, Francisco Peña de Paz y Luis Enrique Granados, explicaron que el plan analizará el impacto ambiental de grandes obras en la cuenca del río Pánuco en dos vertientes.

La primera se refiere al abasto del agua a las ciudades por medio de grandes obras públicas, y la segunda concerniente a la gestión comunitaria del agua, dichas vertientes involucran los estados de Veracruz, Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí y Tamaulipas.

Granados indicó que hoy día la cuenca del Pánuco es un afluente muy importante, ya que sus aguas riegan las tierras de pueblos indígenas y campesinos de estados como Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas.

El investigador mencionó que en este ecosistema de la cuenca se puede encontrar una diversidad biológica muy importante, así como numerosas especies de fauna silvestre.

Explicó que en la subcuenca del río Moctezuma se encuentra la presa hidroeléctrica Zimapán que abastece los estados del centro de México de energía eléctrica.

“La cuenca escurre sus aguas hacia el golfo de México y conecta relaciones económicas de los pueblos que la habitan”, señaló.

Por lo anterior, el investigador comentó que el estudio se centra en las obras hidráulicas de trasvase, que son las que abastecen las grandes ciudades de la región.

Añadió que se tratarán tres casos: la ciudad de San Luis Potosí, de Monterrey y de Querétaro, y sus obras hidráulicas asociadas.

Por su parte, Peña de Paz destacó que el recurso natural debe ser un derecho humano, aunque no siempre se distribuye de forma adecuada o proporcional entre la población, ya que no se cuenta con infraestructura diferenciada de calidad para ello.

Esta desigualdad se hizo presente en sus investigaciones, donde comprobaron que en la ciudad de San Luis Potosí se calcula un promedio de 200 litros por habitante al día, pero hay lugares donde la población recibe un promedio de 30 o 40 litros por día.

“Por lo que los problemas más importantes en este contenido están relacionados con temas como el despojo de agua y los impactos que tiene en la organización básica de la vida comunitaria la acción de llevar agua desde una zona a otra”, señaló por su parte Granados.