RUBEN MOSSO | MILENIO DIGITAL
14 de septiembre de 2015 / 11:47 a.m.

México.- En el basurero de Cocula, Guerrero, donde la Procuraduría General de la República presume que se incineraron los cuerpos de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sí existían las condiciones necesarias para que se produjera un evento de tal magnitud, afirma el doctor Enelio Torres García, de la Universidad de La Habana y premio Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba.

En entrevista, el experto en procesos térmicos, y quien por primera vez habla sobre el tema a un medio, es uno de los especialistas consultados por la PGR para sustentar la investigación ministerial de la desaparición de los normalistas.

Dijo que es "delicado" que un científico "censure" la posibilidad de un evento, como el incendio en el basurero de Cocula, si no tiene "los elementos contundentes".

A su vez, el doctor Mario Ricardo Saldaña Nolasco, especialista en incendios y explosivos y en ciencias forenses, quien participó en los peritajes del accidente aéreo en el que murieron el secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño y ocho personas más, en 2008, consideró que en el lugar sí pudieron haber sido quemados los cuerpos de los estudiantes.

Explicó que un cuerpo humano al que se le pone basura, plástico, llantas y cartón, entre otros objetos, se puede consumir en un 50 por ciento durante seis y siete horas, ya que "el material humano es combustible".

De acuerdo con la versión de la PGR, apuntó, los criminales estuvieron en el tiradero durante 16 horas para que se consumieran los cuerpos". El fuego, detalló, propicia que los huesos humanos se vuelvan quebradizos.

La versión de que los delincuentes estuvieron avivando el fuego, apuntó, es una hipótesis creíble, no solo por las confesiones de los implicados, sino porque el escenario también se presta para llevar a cabo "un incendio controlado".

FACTIBILIDAD

En entrevista, Torres García, quien también ha escrito diversos estudios en revistas científicas de prestigio mundial, comentó estar "decepcionado" del estudio de José Luis Torero.

Dejó claro que no busca generar polémica; sin embargo, no evitó decir que el informe del peruano José Luis Torero tiene "desatenciones", que si fuese un artículo científico y lo sometiera a una revista especializada sería "rechazado".

El diagnóstico de Torero, agregó Torres, contiene un "error fatal": la dirección del viento los días 26 y 27 de septiembre de 2014. A partir de eso, apuntó, derivan otras cuestiones.

En el estudio que dio a conocer el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), Torero expuso que la orientación del viento esos días fue de sureste a noroeste.

No obstante, en la página del tiempo, precisó Torres García, hay evidencia de que la velocidad del viento fue de 3.2 kilómetros en dirección noreste.

El científico cubano opinó que sí es factible, desde el punto de vista energético, un incendio de la magnitud que dijo la Procuraduría General de la República que ocurrió en el tiradero municipal de Cocula.

Explicó que la opinión que dio a la PGR fue como especialista independiente y no como integrante del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) donde labora desde 2002.

"A mí me pidieron que diera una valoración desde el punto técnico de si era factible, desde el punto de vista energético, que se diera un incendio de esa magnitud. Entonces, en mi valoración yo di algunos aspectos, sobre todo analizando topografía, la geografía local y la factibilidad de los eventos térmicos que se pueden generar cuando quemas o combustionas algún tipo de residuo material en cuerpos humanos.

"Cuando uno hace una valoración de este tipo, lo primero que tiene que tomar en cuenta son cuáles son los eventos térmicos que se van dando y cuál es la demanda energética en cada etapa para que uno pueda llegar a hacer una consideración desde el punto de vista termoquímico, que es la demanda energética, y desde el punto de vista cinético, que es el tiempo que necesita, para eso tienes que conocer bien los eventos.

Y apuntó:

"De que haya ocurrido un evento de esa naturaleza allí (que hayan quemado ahí los cuerpos) es ese otro problema. Yo al menos no lo puedo decir. Yo digo que puede ocurrir un incendio de esas magnitudes (en el tiradero) basado en la demanda energética del tiempo y de las características locales del lugar y de los análisis del clima, de la velocidad del viento, del tiempo, las temperaturas, de la cantidad de materiales (porque existían las condiciones propicias para ello)", explicó.

En su valoración que entregó a la PGR, ofreció un enfoque sobre procesos autotérmicos que pueden promover una reacción o una combustión de forma constante y rápida, sin tener que alimentar un fuego o estar atizando.

Sí PUDO SUCEDER

El doctor Mario Ricardo Saldaña Nolasco, quien tiene más de 20 años de experiencia en incendios, explosivos y materia forense, declaró que de acuerdo con los elementos presentados por la PGR sobre el caso Iguala, sí pudo ocurrir la incineración de los cuerpos en el basurero municipal de Cocula.

Dijo no compartir las conclusiones a las que arribó José Luis Torero sobre el caso. Incluso calificó el informe de "deficiente".

Nolasco egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), explicó sobre el tema del basurero en Cocula, que uno de los testimonios de los delincuentes menciona que estuvieron atizando el fuego en el tiradero hasta las 16:40 horas del 27 de septiembre de 2014. El fuego en el lugar comenzó 30 minutos después de haber iniciado ese día.

"O sea, estuvieron ahí 16 horas (los presuntos delincuentes). El 50 por ciento del cuerpo se puede consumir en seis o siete horas. Todavía tuvieron (los ejecutores) diez horas para que se consumiera el otro 50 por ciento.

"Los testimonios (de los supuestos delincuentes de Guerreros Unidos) dicen que estuvieron removiendo y atizando los cuerpos. Torero dice: eso es imposible, porque la magnitud del incendio produce mucho calor y estos señores (criminales) no pudieron estar atizando", expuso.

Aseguró que para quemar el cuerpo de una persona no se necesita una gran cantidad de material, como afirmó Torero.

El peruano llegó a la conclusión que un solo cuerpo requiere 700 kilos de madera, 310 kilos de neumático y la duración de 12 horas de incineración.

El especialista mexicano consideró que en el basurero existió un "fuego controlado".

Nolasco comentó que con las evidencias que quedaron va a ser muy difícil determinar el número de cuerpos que se incineraron en el lugar.

"No es lo mismo quemar a un joven que a un adulto, es menos cantidad de materia. El cuerpo humano es un material combustible", señaló.