23 de enero de 2015 / 12:19 a.m.

Riad.- La televisión estatal reportó el fallecimiento del rey Abdullah bin Abdulaziz de Arabia Saudita, el poderoso aliado de Estados Unidos que se unió a los esfuerzos de Washington contra la red terrorista al-Qaida y buscó modernizar al ultraconservador reino musulmán. Tenía 90 años.

La televisión saudí informó que el monarca murió este viernes.

El anuncio fue leído por un presentador de la televisión local y fue transmitido a los fieles en la Kaaba, una edificación religiosa en La Meca.

El príncipe Salman, de 79 años, quien desde hace poco se hacía cargo de las responsabilidades de su hermano, ha sidonombrado nuevo rey de Arabia Saudita.

El rey Abdullah consiguió contener las amenazas de la red islamista Al Qaeda y mantener al ultraconservador país petrolero al margen de las convulsiones de la Primavera Árabe.

Abdullah, un cauteloso reformista entre los envejecidos herederos de la dinastía del rey Abdul Aziz, cedió contados derechos a las mujeres y redujo en detalles mínimos el enorme dominio de la policía religiosa sobre la vida cotidiana de sus súbditos.

En el marco regional, apoyó inicialmente a los regímenes autocráticos de Túnez y Egipto frente a los levantamientos populares que acabaron por derrocarlos, pero ofreció apoyo material a los rebeldes en Siria y se esforzó en recomponer las vapuleadas relaciones con el nuevo poder egipcio.

Sin embargo, no dudó en enviar tropas para reprimir un movimiento pro-democrático encabezado por chiitas contra la monarquía sunita de Bahréin, un importante aliado de los sauditas en el Golfo Árabo-Pérsico.

Abdullah llegó al trono luego de la muerte de su hermanastro Fahd, en 2005, aunque en realidad manejaba los asuntos cotidianos desde que Fahd sufrió un derrame cerebral en 1995.

Cuando la violencia de los yihadistas creció al punto de amenazar con tragarse al propio reino, Abdullah ordenó una respuesta contundente, expulsando a los grupos afiliados a Al Qaeda hasta el sur del empobrecido vecino Yemen.

Los derechos femeninos eran tema espinoso incluso en las relaciones con Estados Unidos desde que mujeres militares norteamericanas desplegadas en el país tras la primera guerra del Golfo en 1991 se habían mostrado al volante de sus vehículos, generando una vehemente condena de los líderes religiosos saudíes.

El rey hizo oídos sordos a la petición de autorizar a las mujeres a conducir pero amenizó algunas restricciones y en 2011 garantizó el derecho al voto femenino y las candidaturas de mujeres a las elecciones municipales previstas para 2015.

En 2009 inauguró una nueva universidad científica y por primera vez permitió que hombres y mujeres puedan compartir los mismos espacios. Y envió a más de 170 mil mujeres sauditas a estudiar en el extranjero.

Abdullah tenía reputación de hombre con hábitos modestos, al contrario de otros integrantes de la dinastía Al Saud, y cultivaba el modo de vida tradicional de los beduinos.

Nacido en 1923, era el decimotercer hijo del rey Abdul Aziz, aunque el único que el monarca tuvo con su madre, una integrante de la tribu beduina de los Shamar.

En la década de 1960 recibió la responsabilidad de comandar la Guardia Nacional, un verdadero segundo ejército, y mantuvo ese cargo hasta que lo confió a su hijo Mitaab hace dos años.

Esa función le permitió construir estrechas relaciones con las tribus del reino que forman la Guardia, uno de los pilares de su autoridad.

FOTO: Reuters

AP