20 de enero de 2014 / 02:19 p.m.

México.- La familia de un mexicano ebrio que fue recogido por policías de Ohio que lo dejaron en un restaurante Taco Bell y luego murió atropellado, demandó a la policía local acusando a las autoridades de discriminación racial y de poner a su familiar en peligro como parte de una "broma perversa" por su origen mexicano.

La familia de Uriel Juárez Popoca, de 22 años, presentó el 8 de enero una demanda civil federal contra la oficina de policía del condado Delaware, varios agentes de esa dependencia y contra un policía de tránsito de Ohio. La familia pide compensación por daños no especificados.

Un abogado del patrullero dijo que las acusaciones de discriminación son absurdas y que los agentes le dieron a Juárez "una importante ayuda" al dejarlo ir, en especial considerando que su estatus legal en el país estaba en duda.

Al Gerhardstein, el abogado en Cincinnati que representa a la familia, es especialista en derechos civiles y dijo que lo proveniente de cualquier arreglo judicial en la demanda o por un juicio será para la esposa, los dos hijos y los padres de Juárez, quienes viven al sur de Ciudad de México y dependían financieramente de los cheques que recibían de Uriel, quien tenía varios empleos.

Gerhardstein no quiso comentar si Juárez tenía permiso legal para vivir en Estados Unidos.

Lo que no está en duda es que la noche del 28 de julio de 2012, Juárez iba conduciendo en estado de ebriedad en la carretera Interestatal 71 en Sunbury, a unos 40 kilómetros (25 millas) del norte de Columbus, cuando le ordenaron que se orillara.

Los oficiales respondieron a reportes de un posible conductor en estado de ebriedad y encontraron a Juárez, quien hablaba poco inglés, sentado dentro de su camioneta, evidentemente intoxicado.

En ese punto, la demanda señala que los policías debieron seguir el protocolo estándar y hacer a Juárez a una prueba de alcohol en la sangre y después detenerlo o entregarlo a un familiar o amigo mientras quedaba pendiente de que le levantaran cargos.

Pero lo que hicieron los agentes fue dejarlo en un restaurante Taco Bell a poca distancia de ahí.

Momentos después, Juárez fue atropellado por un vehículo cuando caminaba cerca de una vía rápida de cuatro carriles.

"Esto se muestra como un fallo verdaderamente indignante cometido por autoridades locales al hacer su labor básica de mantener a la gente segura", dijo Gerhardstein a The Associated Press. "Realmente es una broma de mal gusto. Una broma trágica".

AP