3 de noviembre de 2014 / 03:48 p.m.

Torreón, Coahuila.- La máxima expresión de la violencia familiar en la localidad, terminó con la vida de la joven Cecilia Eguia de la Fuente, madre de tres hijos.

El probable responsable, su ex marido, a quien ya se le dictó auto de formal prisión por feminicidio.

Él, la persona con quien vivió por más de una década, pero también de quien apenas hacía un par de meses se había divorciado y con quien sostenía además un proceso legal por pensión alimenticia, está ante la autoridad, quien encontró los indicios suficientes para iniciarle un juicio.

Por su parte, Rosario y Valentina, si acaso se han visto un par de veces, ni siquiera son amigas, pero el caso para ellas fue un remover de sentimientos, un espejo, pues son conscientes de que pudieron haber terminado igual.

Ella soportó las agresiones prácticamente en silencio, no decía, no compartía lo que ocurría de la puerta de su vivienda hacia el interior, sitio que distaba mucho del hogar que se imaginó. 

Rosario recuerda que durante el último evento violento, se zafó como pudo de las manos de su agresor, tal vez su condición física ayudó a que no se concretara la intención de su pareja: terminar con su vida.

A pesar de su complexión delgada, opuso resistencia con una fuerza que hasta ahora no sabe de dónde le llegó.

"Me decidí a terminar con este ciclo de violencia, fueron tres los eventos que padecí, el primero fue como un baño de agua fría que no sabía cómo manejarlo, el segundo de ellos por mala copa, pues me resistí a que él manejara en estado de ebriedad, pues temía por su integridad, pero también de lo que pudiera provocar en ese estado, mi acción lo enfureció tanto que hasta me aventó con la plancha, me impidió salir de mi casa", dijo la afectada.

“El tercero fue el que me dio la fuerza de salirme, ya que el daño emocional fue muy severo, hasta en el suicidio pensé", comentó.

De igual forma, narró que al saber el caso de la joven Eguia, con quien coincidió en algunas reuniones sociales, le hizo revivir los momentos nada gratos que durante dos años padeció.

En otro caso, el 23 de octubre, en San Pedro de las Colonias, Coahuila, un individuo intentó matar a su mujer y posteriormente se suicidó de un balazo en la cabeza.

Mónica, de 31 años, se salvó a pesar de que presentó una herida de bala en la cabeza, según las primeras indagatorias los hechos pudieron haberse registrado a consecuencia de los celos.

Para Valentina, quien casualmente también conocía a la joven Eguía Fuentes, el deceso fue impactante, pues ella padeció la violencia física por parte de su pareja, no le fue fácil el hecho de terminar con ese círculo en el que había caído junto con su pareja, evento agresivo, luna de miel y comenzaban de nuevo.

"La verdad es que no me arrepiento de haber puesto punto final a mi situación, ahora vivo mejor, sin temor, sin zozobra y sin miedo a que mi pareja pueda reaccionar mal en algún momento." 

En base al documento "Violencia feminicida en México", en Coahuila, las defunciones femeninas con presunción de homicidio por cada 100 mil mujeres mostraron una tendencia a la baja entre 1985 y 1990, más acentuada que decremento registrado en el ámbito nacional, con excepción de 1988 en que hubo un repunte.

Entre 1990 y 2004 se observa una tendencia ascendente, contraria a la nacional, con una velocidad de cambio mayor a la del conjunto del país, lo cual provocó tres momentos de alta proximidad entre el valor coahuilense y el nacional: el primero ocurrió en 2001 con 2.8 y 2.5, respectivamente.

El segundo estuvo precedido de un descenso importante en el indicador de Coahuila, así en 2004 registró 2.2 y 2.3 el promedio nacional.

Posteriormente la tasa desciende en ambos contextos, aunque de forma más vigorosa en Coahuila, después de 2007 ambas aumentan hasta una tasa de cuatro en 2010.

Esto significa que de 2007 a 2010 la tasa de Coahuila aumentó cuatro veces y la nacional se duplicó.

 

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