MILENIO DIGITAL
28 de diciembre de 2015 / 08:54 a.m.

Buenos Aires.- Los hermanos Cristian y Martín Lanatta y Víctor Schillaci, condenados por el triple crimen de tres jóvenes empresarios farmacéuticos se fugaron la madrugada de ayer de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear.

El crimen ocurrido en agosto de 2008 fue parte de una disputa por el control del tráfico de efedrina a México.

Martín Lanatta fue protagonista durante la última campaña electoral al denunciar en una entrevista televisiva un supuesto vínculo entre el ex jefe de Gabinete y el ex candidato a gobernador Aníbal Fernández con el tráfico de efedrina y con los homicidios de los empresarios.

En esa misma causa, aparece involucrado el empresario argentino-mexicano, Carlos Ahumada Kurtz, a quien recientemente se le asoció al tráfico de uranio a China y al Cártel de Guerreros Unidos de acuerdo con la declaración de Sidronio Casarrubias, líder de esa organización criminal, a la PGR.

En una de sus últimas declaraciones ante la justicia, Martín Lanatta vinculó directamente a Ahumada en el negocio de la efedrina. Según Lanatta, fue dos veces a su casa (en Buenos Aires) junto a un agente de inteligencia conocido como Máximo, a quien la justicia aún no ha podido identificar.

Los hermanos Lanatta y Schillaci se fugaron de la Unidad Penal 30 de General Alvear a las tres de la mañana y habrían utilizado ropas oscuras similares a las del servicio penitenciario.

La huida, en un viejo Fiat 128 de un empleado, fue alrededor de las 2:30 del domingo luego de que los delincuentes maniataran a dos guardias en el sector de sanidad donde estaban detenidos, golpearan a otro en la puerta de salida y amenazaran con una réplica de un arma al custodio de la entrada al penal.

Los prófugos habían sido condenados a prisión perpetua por los asesinatos de Forza, Ferrón y Bina, acribillados a balazos y enterrados en un zanjón.