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13 de enero de 2017 / 02:46 p.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- José Antonio Meade, titular de la Secretaría de Hacienda, afirmó este viernes que el aumento en el precio de la gasolina no se debe a la aplicación de las reformas estructurales del País, sino al aumento en los costos internacionales del petróleo y a la depreciación del tipo de cambio.

"El precio de la gasolina no subió por la reforma energética, tampoco subió por la reforma hacendaria, el precio de la gasolina subió porque el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio y el precio internacional de las gasolinas subieron también", sostuvo en comparecencia ante la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados.

Meade reconoció que el País enfrenta un momento complicado que obligó al Gobierno federal a tomar decisiones responsables y sensibles.

"Sin duda son circunstancias difíciles que nos obligan a actuar con responsabilidades y sensibilidad", apuntó el funcionario.

Por un lado, dijo, con responsabilidad para proteger las fortalezas que alcanzó la economía mexicana, con el trabajo y la entrega de todos los mexicanos, y por otro, actuar con sensibilidad para asegurar un futuro mejor para el País

No obstante, reiteró que en México los precios de las gasolinas siguen siendo competitivos comparados con países como Brasil y China, así como con Canadá, Uruguay, Belice, República Dominicana, Chile, Argentina, Costa Rica, Guatemala y Nicaragua.

“Si revisamos lo sucedido en otros países también durante 2016, encontramos que el incremento en México es inferior al de la gran mayoría de los países. En promedio, durante 2016, los países incluidos en el Global Petrol Prices aumentaron 25.2 por ciento, significativamente por arriba del aumento promedio para enero de 2017, que fue de 14.2. En el caso de Estados Unidos, de acuerdo a su agencia de información de energía, el aumento fue de 30 por ciento”, apuntó.

Dentro de este incremento, el único componente del precio de las gasolinas en México que habrá de disminuir durante 2017, es justamente el del impuesto. Ahí se hizo un esfuerzo de reducirlo en el margen que se tiene desde el gobierno, apuntó.

“Haber ido más lejos, hubiera implicado recurrir o más deuda, o a más impuestos o a un recorte, toda vez que no se cuenta ya con la capacidad de generar excedentes en los niveles que se observaron en el pasado”, afirmó.