MILENIO DIGITAL 
19 de septiembre de 2015 / 09:26 a.m.

México.- Gildardo López Astudillo, El Gil, presunto lugarteniente de Guerreros Unidos, recibió protección de policías municipales para evitar su captura durante los 11 meses que estuvo prófugo por su implicación en la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, dijo Renato Sales Heredia, comisionado nacional de Seguridad.

Señaló que estructuras policiales corruptas de Guerrero le permitieron moverse de domicilio a domicilio, sin un lugar fijo, hasta que fue localizado con base en labores de inteligencia de las instituciones del gobierno federal.

En el momento en que fue interceptado por los federales dijo que se llamaba Jesús Román y mostró una licencia de conducir apócrifa con ese nombre.

Sin embargo, ante los agentes que lo tenían identificado con base en labores de inteligencia terminó por aceptar: "Ya estuvo, soy El Gil, ya estoy dado", dijeron autoridades involucradas en la investigación.

Por su parte, Renato Sales Heredia, comisionado nacional de Seguridad, dijo que López Astudillo aceptó estar involucrado en la desaparición de los estudiantes y que la investigación continúa en la línea de que él fue el operador material.

"Se ubica en circunstancias de tiempo, modo y lugar a partir de sus declaraciones, es decir, acepta su participación en los hechos, lo que se conoce técnicamente como una confesión calificada divisible.

"Acepta una parte de los hechos, la que no lo incrimina directamente, pero se ubica en circunstancias de tiempo, modo y lugar; reconoce a las personas, reconoce la camioneta, en fin yo creo que está suficientemente claro como para que se dicte un auto de formal prisión", comentó en entrevista radiofónica.

El comisionado Sales Heredia dijo que El Gil reconoció que uno de sus empleados, identificado como Felipe Rodríguez, El Cepillo, recibió a los normalistas que fueron entregados por policías de Cocula.

Agregó que López Astudillo no aceptó recibir directamente a los 43 estudiantes, pero señaló que, efectivamente, la camioneta en la que fueron trasladados era de su propiedad.

"No acepta recibirlos directamente, pero la prueba circunstancial y otros datos que obran en el expediente nos permiten a nosotros tener claridad sobre ese tema, yo estoy seguro de que la orden de aprehensión librada es suficientemente clara en este sentido".

El funcionario aseguró que El Gil reconoce el vínculo con Sidronio Casarrubias Salgado, líder máximo de Guerreros Unidos, por lo que es una pieza fundamental para lograr el esclarecimiento pleno de los hechos acontecidos en Guerreo entre el 26 y 27 de septiembre de 2014.