17 de julio de 2014 / 04:11 p.m.

Guadalajara.- Vivir en una cárcel o en el albergue La Gran Familia, situado en Zamora, Michoacán, era casi lo mismo relató Osvaldo Berrun, quien durante año y medio vivió en este sitio, el cual fue cateado este martes por autoridades de la entidad vecina tras el señalamiento de que los parientes de los internos no tenían acceso a estos.

Osvaldo recordó que trabajadores del albergue, el cual está a cargo de Rosa del Carmen Verduzco, mejor conocida como Mamá Rosa, ofrecían protección a los niños a cambio de dinero.

"Es como una cárcel, mi mamá nos dejaba dinero para que compráramos seguridad, beneficios y víveres, y ellos tenían que ver cómo cuidar los víveres, los encargados les pagaban para que ellos se encargaran de que no les hicieran tanto daño".

La seguridad para los menores costaba a sus familias aproximadamente 500 pesos mensuales, además de los mil 500 pesos que tenían que pagar los padres de familia a Mamá Rosa por dejar en el albergue a sus hijos.

Golpes y vejaciones sufrían a diario los menores internados en el albergue La Gran Familia. Osvaldo narró cómo en una ocasión su hermano fue encerrado durante dos días en un cuarto como castigo a su mal comportamiento.

"Por parte de ella, de Mamá Rosa, sí había maltratos muy feos, una vez a mi hermano lo castigaron en un cuarto que estaba detrás de su oficina, lo dejaron encerrado dos días, y a mi hermano lo tuvieron que dejar otras vez encerrado porque salió y como no le habían dado de comer más que pan y agua, así como dicen puro pan y agua, cuando salió ella le dio una penca de plátanos para que se saciara, así le dijo, entonces uno de los chavillos, compañero de nosotros, le quiso quitar los plátanos para comérselos, entonces se agarraron a golpes y a mi hermano lo volvieron a encerrar otra vez, entonces Mamá Rosa con un palo golpeó a mi hermano y lo volvió a encerrar", detalló.

Osvaldo también recordó que la encargada del albergue logró obtener aportaciones económicas importantes para el lugar procedentes incluso de otros internados como el Padre Cuellar y el presentador de Sábado Gigante, Don Francisco.

Para Osvaldo Berrun, tantos años de impunidad sólo demuestran que Mamá Rosa estaba protegida: "Era un secreto a voces que ella estaba protegida por políticos de ahí".

FOTO: EspecialMILENIO DIGITAL/ JORGE MARTÍNEZ