MILENIO DIGITAL
21 de noviembre de 2017 / 12:13 p.m.

MÉXICO.- Han transcurrido 12 años desde que el Ejército salió a las calles, después de que el gobierno de Felipe Calderón le declaró la guerra al narco, lucha que ha dejado 530 militares muertos hasta el 31 de octubre del presente año. 

De acuerdo con información de la Sedena, donde da cuenta del personal fallecido en la campaña permanente contra el narcotráfico y la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, se menciona que la mayor parte de los soldados han perecido por agresiones con arma de fuego y ejecutados, así como en accidentes viales y aéreos.

El reporte obtenido a través de una petición de información, indica que Tamaulipas es la entidad donde más bajas ha tenido el Ejército con 126, y que no ha logrado ser controlado ante el dominio que mantienen los cárteles del Golfo y Los Zetas, este último considerado en su momento el grupo delictivo más violento y peligroso de México, y que modificó el rol del crimen organizado. Hoy ese puesto lo ocupa el cártel de Jalisco Nueva Generación.

Los Zetas cuentan con tres células distribuidas en Tamaulipas bajo los nombres Grupo operativo los zetas, Grupo operativo zetas y Fuerzas especiales zetas.

En tanto, el cártel del Golfo mantiene siete células denominadas Los Metros, Los Rojos, Grupo Dragones, Los Fresitas y Ciclones, además de sus brazos armados Los Pelones y Talibanes, que pelean la plaza en Quintana Roo.

Sinaloa es el segundo estado que mayor peligro representa para el personal castrense, porque en ese punto han registrado 68 bajas, lugar que por años fue dominado por el cártel de Sinaloa, grupo que hoy vive disputas internas, además de la lucha que mantiene con otros cárteles, como el de los Beltrán Leyva.

El combate al cártel de La Familia y a la escisión de éste, Los Caballeros Templarios, ha provocado la muerte de 58 soldados, principalmente en Michoacán. Dichas organizaciones fundadas por el extinto Nazario Moreno González, El Chayo, y Jesús El Chango Méndez, se encuentran disminuidas, a raíz de la pérdida de sus liderazgos.

La entidad donde las agresiones contra el personal han ido en aumento es Guerrero, donde Guerreros Unidos, Los Rojos y Los Ardillos, así como La Familia michoacana, pelan por el control del trasiego de drogas. En esa zona 53 militares han muerto, algunos de ellos arrastrados por la corriente de un río.

En Nuevo León, el Ejército ha perdido a 33 de sus soldados, principalmente a manos de Los Zetas, grupo delictivo que por años mantuvo un control de la región, pero que hoy lo disputa con el cártel del Golfo. En ese lugar, en el sexenio pasado se suscitó una escalada de ejecuciones contra militares.

Chihuahua, donde la escalada de violencia va a la alza por el conflicto entre los cárteles de Juárez y de Sinaloa, ha dejado 32 efectivos de la Sedena muertos.

Jalisco, donde está asentado el cártel de Jalisco Nueva Generación que lidera Nemesio Oseguera, El Mencho, grupo considerado el más poderoso y peligroso de acuerdo con informes de México y EU, registra la muerte de 25 soldados en 12 años de guerra contra el narco.

El suceso que más ha llamado la atención ocurrió el 1 de mayo de 2015, cuando el cártel Jalisco estuvo detrás de los disturbios en la zona metropolitana de Guadalajara, acontecimientos que dejaron un ocho soldados y una agente de la Policía Federal muertos, tras el derribo de un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana.

En Sonora también se contabiliza el deceso de 25 militares, estado que vive una disputa entre los cárteles de Sinaloa y los Beltrán Leyva.

A la lista se suman Durango, con 21 muertos, Veracruz con 19 y Zacatecas con 17. En la primera entidad, el cártel de Sinaloa mantiene el control del trasiego de drogas. Veracruz y Zacatecas por años estuvieron bajo el asedio de Los Zetas; ahora, en Veracruz predomina Nueva Generación, mientras que en Zacatecas todavía hay presencia de zetas.


mmr