MILENIO DIGITAL
21 de octubre de 2016 / 03:07 p.m.

ALEJANDRO MADRIGAL.- Lorenzo Barajas, alcalde de Buenavista Tomatlán, está dispuesto a combatir hasta “con palos y piedras” a quienes intenten desestabilizar su administración, como el grupo de vándalos presuntamente vinculados a la banda H3 que causó daños al edificio de gobierno el pasado 17 de octubre.

“Hay mucha gente molesta y creo que vamos a tener que tomar palos y piedras ahí en la presidencia, porque si vuelven a ir no voy a permitir que vuelvan a hacer destrozos y menos que atenten contra mi vida”, advirtió.

Lorenzo fue fundador de las autodefensas en la comunidad de La Ruana en 2013, junto con su compadre Hipólito Mora y un grupo de vecinos y productores, quienes se rebelaron ante los abusos de Los Caballeros Templarios, hoy conformados como H3, por lo que no descartó una represalia.

Sin embargo, de acuerdo con una investigación de la procuraduría estatal, el ataque a la sede de gobierno se trató de una venganza por no permitir que los H3 operen en la zona contra Los Viagra, a quienes les disputan el territorio, e incluso cerrarle el paso al cártel Jalisco Nueva Generación.

Por los actos vandálicos en la alcaldía hay 16 detenidos, ante lo cual los criminales han amenazado con secuestrar a trabajadores del municipio para canjearlos por los arrestados. Incluso un día después de estos hechos se esparció la versión de que un grupo armado llegaría a la presidencia municipal.

“Tenemos mucho miedo y aquí cuando hay un rumor así, muchas veces se cumple, por lo que mejor nos retiramos temprano”, dijo una empleada municipal.

A raíz de esto, el Ejército y la policía estatal dejaron una guardia en la sede municipal y resguardan al alcalde de extracción perredista.

En el inmueble, donde los jóvenes rompieron vidrios, tiraron computadoras y sustrajeron cosas para exigir la salida del alcalde, los trabajos de reparación se realizan aceleradamente a fin de reanudar el servicio a los habitantes.

“Rompieron cámaras de seguridad... esa gente era pequeños delincuentes a los que les pagaron 200 pesos, les dieron camisas blancas afuera y ellos iban a asesinar al presidente municipal. Fueron pagados por una célula delictiva que nos ha afectado mucho, los H3”, insiste el alcalde.

En el municipio, el hartazgo de la sociedad es evidente ante la falta de seguridad, sobre todo porque el municipio tiene solo 28 policías, recientemente acreditados, y cuentan con siete armas de las 126 que se tienen registradas pero que actualmente están perdidas después de que fueron entregadas a la extinta Fuerza Rural.

Barajas advirtió que habrá otro levantamiento armado en caso de que las cosas continúen como hasta ahora.

“Hay mucha gente que está esperando que les digamos vamos a levantarnos, vamos en contra de esta gente porque son poquitos, te aseguro que no son más de 30 los que están queriendo apoderarse de nuestro municipio, pero todo lo vamos hacer bajo el estado de derecho”, aseveró.