MILENIO DIGITAL
14 de mayo de 2018 / 08:16 a.m.

MÉXICO.- Carlos Preciado se convirtió en el primer y único hombre mexicano que tiene tres riñones donados por su familia, recibidos a lo largo 19 años. Su tercer y reciente trasplante de órgano fue alojado en la cavidad abdominal debido a que los especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) consideraron que retirar alguno de los previamente implantados ponía en riesgo su vida.

“No se retiraron los otros dos riñones con nefropatía crónica de injerto, porque representaba mayor riesgo tratar de extraerlos que dejarlos en el paciente”, explicó Ariadna Romero, integrante del equipo de 16 especialistas que participó en la tercera cirugía efectuada en el Hospital General de Zona de Medicina Familiar 1, en La Paz, Baja California Sur, donde reportan al paciente estable.

“Cuando se requiere otro trasplante no se quita el órgano anterior, porque los tejidos se vuelven fibróticos y dificultaban la extracción; además, el equipo médico determinó que el riñón que dejó de funcionar tiende a hacerse pequeño y no produce problema en el organismo. Quitarlo aumentaba los riesgos de causar alguna lesión al tratar de despegarlo”, resaltó.

Cirugía complicada

Romero detalló que la cirugía resultó de alta complejidad, ya que “debimos ubicar un lugar donde implantar el tercer riñón y se determinó que la zona abdominal era la más propicia para realizar la conexión de dicho órgano con la vena cava, la arteria aorta y al uréter nativo”.

José Juan Agúndez Meza, cirujano que encabezó al equipo de expertos, agregó que para evitar rechazo del riñón el paciente fue sometido a un tratamiento de plasmaféresis y otros de pre y postrasplante, que consisten en disminuir los anticuerpos circulantes para reducir la probabilidad de rechazo hacia el órgano donado.

El paciente es médico estomatólogo de profesión y padre de familia. Su caso llamó la atención de la medicina nacional e internacional debido a que es el único que ha recibido tres riñones en un periodo de casi 20 años, con lo que ha podido estudiar, trabajar, casarse y educar a sus hijos.

Cuando era niño, comentó Preciado, tuvo infecciones en las vías urinarias altas que le provocaron degeneración paulatina e insuficiencia renal. Ante ese cuadro clínico, recibió su primer trasplante cuando tenía 19 años.

Cuando presentó signos de rechazo, el paciente recibió el segundo trasplante de riñón a los 27 años, es decir, 8 años después. El tercer procedimiento se llevó a cabo el año pasado, contando Preciado con 38 años. “Es el primer paciente en Baja California Sur con un trasplante múltiple de riñón”, aseveró Agúndez Meza.

El cirujano agregó que la necesidad de realizar múltiples trasplantes a Preciado fue porque el cuerpo, por naturaleza, tiende a rechazar los riñones ajenos y se produce lo que se conoce como nefropatía crónica del injerto, por lo que al cabo de 10 o 12 años el órgano puede dejar de funcionar.

También destacó el hecho de que este tercer trasplante de riñón se haya realizado en el Hospital General de Zona, ya que por lo regular se hacen en las Unidades Médicas de Alta Especialidad.

Vida normal

En la actualidad, mencionó Agúndez Meza, “el receptor tiene funciones renales normales, lo que le ha permitido recuperar calidad de vida y su actividad productiva”.

La donación altruista, subrayó, le ha permitido superar por mucho la expectativa de vida planteada por la pérdida de funcionalidad de sus órganos.

En tanto, el coordinador del Programa de Procuración de Órganos y Tejidos del Hospital, Juvenal Vidrio Almeida señaló que en el hospital se han hecho cirugías de riñón desde 2009 y a la fecha se ha trasplantado a 73 pacientes.

En materia de donación de órganos y tejidos, se han logrado un total de 68 y se han procurado 169 órganos: 120 córneas, 38 riñones y 11 hígados, en beneficio de 169 derechohabientes.

El paciente agradeció el trabajo de varias horas que realizó el equipo de trasplantes del IMSS. Las cirugías, estudios, los medicamentos que le proporcionan y las consultas con los especialistas, comentó, “no hubieran sido viables sin apoyo del IMSS; sería imposible económicamente atenderme por fuera”.


dezr