30 de enero de 2015 / 02:05 p.m.

Tokio.-  Las familias de un periodista japonés y un piloto militar jordano seguían en la incertidumbre el viernes, un día después de que se cumpliera la supuesta fecha límite para un posible intercambio de prisioneros sin noticias del grupo Estado Islámico, que los tiene cautivos.

Las autoridades japonesas no tenían noticias de las que informar, tras una larga noche que terminó con el gobierno jordano diciendo que sólo liberaría a una prisionera de al-Qaida en el corredor de la muerte si recibía una prueba de que el piloto estaba con vida.

"No hay nada que pueda decirles", indicó a la prensa el portavoz del gobierno nipón, Yoshihide Suga. El portavoz reiteró la "sólida confianza" en la ayuda de Jordania para ayudar a salvar al rehén japonés, el periodista independiente Kenji Goto.

Suga señaló que el gobierno mantenía un estrecho contacto con la esposa de Goto, Rinko Jogo, que difundió un comunicado por la noche pidiendo por la vida de su marido.

"Temo que ésta sea la última oportunidad para mi marido y ahora sólo nos quedan unas pocas horas", dijo Jogo en un comunicado difundido a través del Rory Peck Trust, una organización con sede en Londres para periodistas independientes.

Tras el anochecer en Oriente Medio, no había noticias sobre el destino de los dos prisioneros, y la agónica espera de las familias siguió alargándose.

Jogo instó a los gobiernos japonés y jordano a completar el intercambio que liberaría a los dos hombres. "Imploro a los gobiernos jordano y japonés que comprendan que los destinos de los dos hombres están en sus manos", dijo.

En la capital jordana, Amán, el hermano del piloto, Jawdat al-Kaseasbeh, dijo que su familia no tenía "ninguna pista" sobre en qué punto estaban las negociaciones.

"No recibimos ninguna garantía de nadie de que esté con vida", dijo a The Associated Press. "Esperamos, sólo esperamos".

El jueves por la tarde, el portavoz del gobierno jordano, Mohammed al-Momani, indicó que los captores no habían proporcionado ninguna prueba de vida.

FOTO Y TEXTO: AP