7 de septiembre de 2014 / 05:34 p.m.

Nuevo Laredo.- Con el propósito de conmemorar el Día Nacional del Migrante, siete obispos y Arzobispos, indocumentados mexicanos y centroamericanos caminaron por las calles de Nuevo Laredo, Tamaulipas, en la marcha por la Paz.

Los migrantes portaron banderas de diferentes países representando a los miles de personas que cruzan diariamente por las fronteras de México hacia Estados Unidos en busca del llamado sueño americano.

La caminata dio inicio en la Plaza Benito Juárez, en el primer cuadro de la ciudad fronteriza, y culminó justo abajo del Puente Internacional Juárez Lincoln, donde se llevó a cabo una misa a cargo del arzobispo de San Antonio Texas, Gustavo García.

El Obispo de Nuevo Laredo, Gustavo Rodríguez Vega, mencionó que la marcha representa el caminar de los migrantes, así como la misa a un lado del río Bravo, donde miles han perdido la vida en su intento de cruzar al otro lado.

"Que estemos muy conscientes de que son hermanos nuestros, que son hijos de dios, que están necesitados de apoyo, no solamente de las autoridades sino de toda la comunidad, que recordemos que todos somos peregrinos migrantes en este mundo".

Para Nelson Muñoz, originario de Honduras, dijo que aunque en el trayecto por México ha sufrido de abusos, ya que le quitaron todo el dinero que portaba para poder llegar a la frontera, no se detendrá en el camino y aseguró que en su país se vive una inseguridad tres veces mayor que en México.

"Aquí en Laredo tengo una semana, el camino está feo, hay mucho ladrón, me quitaron mi dinero y pues hay como pude llegamos aquí, pero ahora hay que juntar dinero para poder pagar para que nos crucen. Me vine porque en Honduras está la inseguridad tres veces más feo que aquí, además no hay trabajo, no hay nada allá", comentó el migrante.

Tan solo en la Casa del Migrante Nazareth de Nuevo Laredo se han atendido cerca de siete mil 500 migrantes en lo que va del 2014, 20 por ciento más que durante el 2013, donde los aspirantes a espaldas mojadas han tenido oportunidad de descansar, se les da ropa, alimento y un lugar donde asearse, para continuar con su camino.

En lo que va de este año, la Casa del Migrante "Nazareth" ha brindado albergue, alimentación, servicios médicos y atención jurídica a más 5 mil migrantes en tránsito y deportados de la Unión Americana.

A la fecha, 71 migrantes han muerto por deshidratación y ahogados en el río Bravo, en la región de los Dos Laredos, en la frontera de Tamaulipas y Texas.

FOTO: Milenio Digital

RICARDO HERNÁNDEZ / MILENIO DIGITAL