25 de septiembre de 2014 / 01:10 p.m.

México.- "En México la mitad de las funerarias operan de manera irregular", aseguró el Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios. Y aunque no hay un censo preciso de cuántas hay en el país, ese organismo calcula que en promedio son dos mil, por lo que mil no tienen instalaciones fijas, pero trabajan con intermediarios.

Esto ocurre porque la norma que rige al sector, la 036, data de 2007 y solo regula las prácticas comerciales, no verifica la forma de trabajo en esos lugares.

"Es increíble que no haya una regulación que impida que estos buitres se coloquen afuera de los hospitales y ministerios públicos; que cobren tres mil pesos por un servicio que en realidad saldrá más caro y que además reutilicen ataúdes que compran en hornos crematorios", expresó Óscar Padilla, presidente del consejo.

El valor del mercado funerario en el país genera ingresos anuales por 12 mil millones de pesos, de los cuales la tercera parte es captada por el mercado informal.

Los daños que esto genera son: desvío ilegal de la clientela y realización de servicios deficientes que no están autorizados.

"Propondremos a las autoridades una nueva norma, queremos crear un organismo verificador que regule las prácticas y prohíba la presencia del mercado informal. Queremos un sector incluyente, no excluyente. Si estas seudoempresas se regularizan, deben poner en realidad una funeraria, pagar impuestos y generar empleos", aseguró Padilla.

El consejo invitó a la Agencia de Regulación Sanitaria —adscrita a la Secretaría de Salud del DF— a visitar y verificar todas las funerarias que hay en la capital del país para revisar las condiciones en que laboran.

Al respecto, el doctor José de Jesús Trujillo, titular de la agencia, dijo que "hasta ahora no hemos detectado irregularidades en las empresas funerarias más importantes. El reto es revisar aquellas que laboran de forma clandestina, pues son las que lamentablemente han aumentado".

El primer acuerdo fue instalar mesas de trabajo con el consejo.

Sobre el reúso de ataúdes, Pedro Jaramillo (fabricante de éstos) explicó cómo surgió este mercado negro. "Nació con la cremación y entonces sobraron ataúdes, nadie quiere un ataúd en su casa y la alternativa que se le dio a la familia deudora fue donar su caja, que en realidad no es donada sino revendida ilegalmente e incluso hasta rentada" precisó.

FOTO: EspecialMILENIO DIGITAL/ERIKA FLORES