23 de diciembre de 2014 / 02:07 a.m.

Chihuahua.- Luego de que se erradicara el autogobierno en las cárceles del estado de Chihuahua, se dio un paso trascendental en la historia carcelaria de la entidad y en México, dijo el gobernador César Duarte Jáquez al liberar a 24 reos indígenas en esta capital.

"El tener el control en las cárceles, nos permite tener acciones tan importantes y sensibles. Este nuevo paso nos permitirá hablar de un sistema penitenciario integral y absolutamente evolucionado a las capacidades que nos otorgarán una mayor seguridad, en beneficio de la población en general", dijo.

Tras reiterar que esta transformación rinde frutos en seguridad para garantizar la seguridad de los internos, el mandatario sostuvo que al erradicar el autogobierno que imperaba en los penales, se logró disminuir la delincuencia en las calles de la entidad.

"Yo me atrevo a acreditar, que a partir de tener el control de los centros penitenciarios, de erradicar el autogobierno: ha impactado de manera muy sensible por encima del 30 por ciento de los delitos de alto impacto en las calles...".

"Es decir, el secuestro, la extorsión, los homicidios dolosos, tenían que ver con los mandatos, con las estrategias que desde los centros penitenciarios se llevaban a cabo para salvaguardar los intereses de la misma delincuencia organizada. Y estos son avances tangibles, estos son temas que han llevado a salvar vidas", señaló.

Al referirse a la acreditación que otorgó la Asociación Americana de Correccionales (ACA) a los ocho penales estatales, Duarte advirtió que se redoblará el paso para que los resultados sean más amplios y se traduzcan en calidad de vida para los reos.

Se garantizará que las cárceles "no serán nunca más universidades del crimen", sino espacios, en los que si bien, se paga una pena, no signifiquen un peligro para la sociedad y se traduzcan en la oportunidad de reintegración social a quienes están purgando esa pena, indicó.

Duarte Jáquez, acompañado del titular del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE), José Miguel Salcido Romero, entre otros funcionarios, liberó a 23 hombres y una mujer que se acogieron al programa de integración que impulsa el Gobierno de Chihuahua y la Comisión Nacional para el Desarrollo de Pueblos Indígenas.

Durante la ceremonia que se celebró en la Unidad de Bajo Riesgo, cada una de los 24 personas, de las 438 indígenas que se han liberado hasta este lunes, recibieron su carta de excarcelación, una despensa y 500 pesos en efectivo para su gasto inmediato.

Por otra parte, al pedir a la fiscalía que se trasladen al Centro de Rehabilitación Social de Guachochi a los 100 indígenas ubicados en varios penales del estado, el mandatario dijo que dicho penal fue rehabilitado para los reos de todas las etnias, para que tengan una mejor defensa jurídica, y que no sean objeto de maltratos que por las razones sociales o culturales los llevan a sufrir, lo cual no se debe de tolerar, anotó.

FOTO Y TEXTO: Juan José García Amaro