13 de febrero de 2015 / 12:37 p.m.

El Cairo.- Dos periodistas de Al-Jazeera en inglés fueron liberados el viernes de una prisión egipcia, tras pasar más de un año entre rejas por cargos relacionados con el terrorismo en un caso tachado de farse por grupos humanitarios y la comunidad internacional.

Los reporteros —Mohammed Fahmy y Baher Mohammed— salieron en libertad a la espera de que se repita su juicio. La empresa señaló que para el mediodía ambos se habían reunido con sus familias en El Cairo. Un tercer colega, el australiano Peter Greste, fue deportado a Australia hace dos semanas.

En un principio, Baher fue condenado a 10 años de cárcel y Fahmy a 7 años, pero el máximo tribunal de apelaciones en Egipto ordenó después una repetición del juicio tras revocar la primera sentencia, citando "errores en las pruebas". En la primera sesión del nuevo juicio el jueves, el juez ordenó que fueran puestos en libertad.

Ahora que ambos están fuera, su próxima vista será el 23 de febrero. Entre tanto tendrán que presentarse a diario en comisaría.

El hermano de Fahmy, había confirmado en Twitter unas horas antes que había pagado una fianza de 33 mil dólares para liberar al reportero tras la decisión judicial del jueves.

La esposa de Mohamed, Jehane Rashed, dijo a que su marido había llegado a casa en torno a las 7 de la mañana, hora local. Fotos subidas a Facebook y videos emitidos por Al Jazeera mostraban al reportero compartiendo abrazos y juegos con sus hijos —uno de los cuales nació durante su estancia en prisión_, vestido con ropa que mostraban el mensaje "Prensa libre".

"Seguiré luchando por la libertad de expresión, y no me echaré atrás", dijo en el video. El periodista fue liberado sin fianza.

Los detenidos pasaron unos 400 días en la cárcel tras verse atrapados en la agria disputa entre Egipto y Catar, principal patrocinador del grupo egipcio Hermandad Musulmana, de la que procede el derrocado presidente Mohamed Morsi. Además, Al Jazeera es de propiedad catarí.

La decisión del jueves indicó que el tribunal seguiría adelante con la repetición del juicio a Fahmy y Mohammed, pero hay varios resultados posibles.

La corte podría desestimar el caso, absolverles, condenarles con una sentencia que quedaría satisfecha con el tiempo que ya pasaron en prisión, o imponerles una pena mayor, con la posibilidad de un indulto del presidente, Abdul Fatá El Sisi.

Como el australiano Greste, Fahmy, que es canadiense, podría ser deportado. La perspectiva es más sombría para Baher, que sólo tiene ciudadanía egipcia.

El Cairo ha indicado que quiere resolver el caso y poner fin a las críticas que provoca antes de una importante conferencia económica el mes pasado para reunir inversiones internacionales. Las elecciones parlamentarias, que se celebran por fases, comenzarán en marzo.

Los tres acusados, que trabajaban para el canal en inglés de Al-Jazeera, fueron arrestados en diciembre de 2013 y acusados de pertenecer a la Hermandad Musulmana, catalogada como organización terrorista después de que el ejército derrocara a Morsi ese año.

Desde el cambio de gobierno, Egipto ha lanzado una agresiva campaña contra los seguidores de Morsi. Los reporteros fueron acusados de servir como voceros de la hermandad y falsificar imágenes para sugerir que Egipto se enfrentaba a una guerra civil. Los periodistas rechazaron los cargos y afirmaron que sólo estaban informando de las noticias.

Condenados por cargos de terrorismo en un tribunal menor, fueron sentenciados a al menos siete años de cárcel. El Tribunal de Casación, el máximo organismo de apelaciones del país, ordenó un nuevo juicio alegando que su condena se había basado en "pruebas con fallos" y que el proceso había violado los derechos de los acusados, según detalles del veredicto difundidos esta semana.

Al-Jazeera describió la decisión como "un pequeño paso en la buena dirección", pero dijo que los tribunales deberían desestimar "este caso absurdo" y liberar a ambos periodistas de forma incondicional.

Fahmy ha dicho que las autoridades de seguridad le presionaron para que renunciara a su ciudadanía egipcia para poder enviarle a Canadá, un país del que también es ciudadano.

Desde Australia, Greste expresó su alegría, pero dijo que era demasiado pronto para celebraciones plenas.

"Este juicio sigue en marcha, y nadie ha sido absuelto aún", indicó en un comunicado. "Espero con ansia el día en que el tribunal nos declare a todos inocentes de los cargos. Entonces empezará la fiesta de verdad".

FOTO Y TEXTO: AP