notimex
11 de octubre de 2016 / 04:56 p.m.

MÉXICO.- Las personas trans carecen de mecanismos de acceso a la justicia, porque los delitos en su contra no han sido tipificados a niveles estatal y federal, afirmó la fundadora y coordinadora de la Red de Juventudes Trans México, Jessica Durán.

Al participar en el Primer Coloquio internacional Pisor “Indignación, resistencias y universidad: Diálogos sobre la incidencia social del conocimiento”, señaló que este sector de la población no tiene acceso a una vida libre de violencia en el espacio público del país.

En la mesa “Cuerpos, diversidades y violencias simbólicas”, advirtió incluso que las personas trans sufren algún tipo de violencia en el núcleo familiar, situación que las obliga a salir de sus hogares.

Otros problemas, abundó, están en el sector salud, el cual carece de un protocolo de atención especializada, sensibilización del personal y de una regulación que permita denunciar un acto de discriminación.

“Hay una guerra en contra de la diversidad, a través de discursos asentados sobre bases biológicas, emanados desde las cúpulas conservadoras y del poder que generan mayor hostilidad contra las personas trans”, dijo en el evento organizado por la Universidad Iberoamericana (UIA) en la Ciudad de México.

A su juicio, los crímenes contra las personas trans quedan impunes porque existe una “heteronormatividad” en la sociedad e instituciones públicas.

Por ello, consideró necesario repensar el sistema, el cual se sostiene en esa violencia, en lo social, cultural, judicial, político y económico, que permite a unos mantener sus privilegios y desaparecer a otros.

En su oportunidad, Citlalin Ulloa Pizarro, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la UIA, señaló que México ocupa el segundo lugar mundial en crímenes de odio contra la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (LGBTTTI).

En este país, donde la gente es poco tolerante a vivir con personas que padecen VIH/Sida, homosexuales, lesbianas y trans, quienes integran la población LGBTTTI son discriminados y carecen de aceptación social, argumentó en un comunicado.

Consideró que se debe a que hay discursos patriarcales que norman a la sociedad hacia la “heteronormatividad” y por un Estado que se niega a garantizarles el derecho a la dignidad humana.