MILENIO DIGITAL
8 de julio de 2015 / 08:03 a.m.

Monterrey.- Margarita Zavala, aspirante a la Presidencia de la República en 2018, dijo que no descarta ser candidata independiente dentro de tres años, pero precisó que primero tratará de ser abanderada del PAN, "el partido que quiero y que creo que puede encabezar el cambio que requiere el país".

"En la política no hay que descartar nada", respondió cuando se le preguntó si buscará la vía apartidista en caso de que en el PAN no encuentre condiciones para ser su abanderada, aunque recalcó que su proyecto de nación quisiera encabezarlo a través del panismo.

"Si el PAN no se acerca a los ciudadanos, yo sí lo haré", expresó la esposa de Felipe Calderón, quien recordó que al tomar la decisión de buscar la Presidencia se encontró frente a una disyuntiva: "Yo tenía que ver dónde poner todos mis recursos: los económicos (los pocos que tengo), los políticos, los intelectuales, los personales: en el PAN o en México. Y decidí que el centro de mis recursos tiene que estar en los ciudadanos".

Reconoció que para ella es un reto ser candidata presidencial debido a que su esposo fue Presidente de la República, pero aseguró que Felipe Calderón no la "anula". Por el contrario, afirmó, es una "fortaleza" tener cerca a alguien con la experiencia de haber estado en Los Pinos..

Zavala habló largamente sobre su partido: dijo que el PAN se perdió en el camino y que eso provocó que perdiera en los recientes comicios. Afirmó que para rencontrarse no solamente debe acercarse a los ciudadanos, sino que debe dejar de tomar decisiones de grupo para buscar consensos a fin de que pueda conseguir no solo varias gubernaturas el año que viene, sino la Presidencia en 2018. 

"El piso no está parejo. Es una de las cosas que se tiene que revisar: hay que ver si hay piso, luego hay que ver si es parejo, y hay que ver si el piso es transparente. Son de las cosas que yo quiero que sucedan en el PAN, que haya desde luego independencia en las decisiones, independencia de quienes tienen el control". Aludía al grupo encabezado por Gustavo Madero.

Zavala quiso precisar que el PAN no fue el que se cerró a la ciudadanía en el proceso electoral reciente, sino que fue un grupo (el que lo preside) el que se enclaustró. "Son decisiones que nos han hecho mucho daño. A nadie le gusta la prepotencia", dijo. Hubo daño en cuanto a la imagen del partido hacia el exterior y en cuanto al funcionamiento interno de su agrupación. "Se requiere una reconciliación hacia adentro, una que parta de la búsqueda de consensos", opinó.

Luego apuntó que el PAN debe ser una oposición "valiente, clara", una que no maquille las cosas, sino que vea dónde están los problemas, porque si no, "los ciudadanos no nos miran", como pasó en los comicios recientes.

Según Zavala, los ciudadanos, con su voto, ya hicieron su parte, y los políticos no. Éstos -afirmó- deben ser claros, sin doble lenguaje, sin actos de corrupción. "Si los ciudadanos no se sienten representados no nos voltearán a ver", declaró.