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15 de febrero de 2016 / 04:42 p.m.

Chiapas.- Durante el encuentro del Papa Francisco con familias en el estadio "Víctor Manuel Reyna", en Chiapas, un matrimonio regiomontano, conformado por una mujer que ya se había divorciado, y que tiene tres hijos, dio un mensaje al pontífice acerca de la forma en que comulgan brindando ayuda a internos del penal del Topo Chico.

“Nuestra relación ha sido de amor y comprensión, pero estábamos alejados de la Iglesia, sentíamos que no teníamos un lugar. Hace tres años, el Señor nos habló, y entramos a un grupo para divorciados vueltos a casar. Esto cambió nuestra vida nos acercamos a la Iglesia y recibimos amor y misericordia”, dijo Humberto Gómez Espinoza, quien junto a su esposa Claudia Castillo Leal, se encargaron de darle su mensaje al Sumo Pontífice.

La Santa Sede afirma, que aquellos que se han divorciado y vuelto a casar sin un Decreto de Nulidad para el primer matrimonio, se encuentran en una relación de adulterio, que no les permite arrepentirse honestamente, y por consecuencia les imposibilita recibir la Santa Comunión.

“Los divorciados vueltos a casar, no podemos acceder a la eucaristía, pero podemos comulgar a través del hermano necesitado, del hermano enfermo, del hermano privado de su libertad”, expresó el esposo.

El matrimonio dijo haber encontrado la forma de comulgar ayudando a las personas en necesidad que se encuentran en el penal del Topo Chico.

“Claudia se integró como coordinadora de voluntarias para la guardería que está dentro del penal del Tipo Chico… conocimos las necesidades de los internos que están en la clínica de rehabilitación de adicciones, dentro del penal de hombres, y decidimos apoyarlos”, comentó.

Humberto Gómez Espinoza le contó al Papa Francisco acerca del hijo que tuvo con Claudia Espinoza, un joven que se convirtió en monaguillo, y el único producto de un matrimonio de 16 años, efectuado por el civil.