MAYTE VILLASANA
7 de agosto de 2015 / 08:06 p.m.

Monterrey.- Las fiestas patronales de Mazapali, Zacatecas, iniciaron en tragedia y finalizaron con un escenario desolador. Este año se apagó la música regional y en su lugar aparecieron los lamentos y los cánticos de ruego.

El pasado 29 de junio un contingente de peregrinos caminaba por las calles del pueblo con el único fervor de llegar al altar de la iglesia de San Gregorio Magno y rezar por sus enfermos, agradecer un milagro y refirmar su creencia, sin embargo un camión de volteo, cuyo chofer perdió el control de la unidad, los arrolló, dejando un saldo de 27 muertos, entre ellos seis regios y al menos 150 lesionados.

Durante la noche del jueves, Mazapil, una pequeña comunidad limítrofe con Coahuila, volvió a llorar la muerte de los católicos, quienes fueron recordados con una alumbrada esquela al término de un novenario improvisado.

En medio del silencio marchó la última peregrinación desde la entrada del pueblo hasta la iglesia de San Gregorio Magno. Una hora más tarde, a las 19:00 horas, dio inicio la misa de clausura de la fiesta que terminó en duelo.

MAZAPIL
| MARICRUZ LÓPEZ
MAZAPIL
| MARICRUZ LÓPEZ
MAZAPIL
| MARICRUZ LÓPEZ

Tras el mensaje de la ceremonia religiosa, el sacerdote Filiberto Campos Najar emitió un mensaje de aliento a los deudos, y luego les pidió que salieran al espectáculo de los juegos pirotécnicos.

Ahí, frente a la plaza principal, fueron colocadas decenas de sillas para los asistentes, desde donde se observó la escasa pirotecnia y una imagen de la Virgen de Guadalupe.

Frente a la comunidad, uno a uno fueron nombrados los 27 fallecidos, y justo al término de la lista apareció una imagen que estremeció: No estés tristes, ellos están conmigo.