MILENIO DIGITAL
22 de febrero de 2017 / 09:39 a.m.

MÉXICO.- Cinco sujetos suben a una camioneta del transporte público, sacan pistolas, amagan y comienzan a despojar a los pasajeros. Uno de ellos arrebata el revólver a un delincuente y comienza el intercambio de disparos.

En medio de la confusión, los criminales huyen, mientras los pasajeros se acercan a auxiliar al súbito justiciero. Le preguntan si está herido. “Sí, en el pecho”, responde sin duda alguna.

Comienzan a revisarlo, pero no hallan la lesión. Entonces se dan cuenta de que el hombre llevaba un celular en la bolsa de su camisa. Lo sacan y sí, ahí estaba incrustada la bala.

Por si faltara algo para que la historia sea propia de una película, resulta que el hombre del acto heroico es un policía de Nezahualcóyotl, de nombre Miguel Guadalupe Hernández.

Los hechos ocurrieron a bordo de una unidad tipo combi, de la ruta 48, que circulaba de Periférico a Ciudad Azteca, muy cerca del Circuito Exterior Mexiquense.

El policía da su versión: “A esa altura más o menos le hace la parada un individuo, de aproximadamente 18 a 20 años. La combi se para y en ese momento arriban otros cuatro sujetos.

“El primero que llegó amenazó a la gente con una pistola en la mano izquierda y le arrebató la bolsa a una señora, que iba en la mera entrada de la combi. Entonces en ese momento yo reacciono y le quito el arma al individuo ese y con la misma los amedrento indicándoles con palabras altisonantes que se retiraran”.

Los presuntos delincuentes lo balean. “Yo tiro cuatro disparos, no me fijé si les di. En ese momento me subo a la combi por mi propio pie. Me preguntó la gente que si estaba herido y les dije que sí, en el pecho...

“Mi celular lo portaba en una camisa blanca, ahí se alcanza a ver el impacto... me parece que puede ser 32, 38... ahí se alcanza a ver la ojiva. Ahí quedó el impacto y este golpecito es el que me da en el pecho”.

Posteriormente, el chofer de la combi lo traslada a la Cruz Roja, donde descartan alguna lesión y el oficial sale por su propio pie, directo a su centro de trabajo.

Ahí el titular de Seguridad Pública municipal, Jorge Amador Amador, adelantó que por esta acción Miguel será recompensado, ascendido y... “de inmediato tendrá otro buen celular”.

Mientras, en la Ciudad de México ayer ocurrieron dos intentos de asalto en microbuses, en uno de los cuales también surgió un justiciero.

Ocurrió frente al distribuidor vial La Corcordia, en Iztapalapa, donde un adulto y un adolescente subieron y amagaron a los pasajeros de la unidad que cubre la ruta Chalco al metro Candelaria.

Un usuario desarmó a un delincuente y se armó el intercambio de balas. A raíz de esto el hombre mayor que subió a asaltar resultó muerto, mientras su cómplice y un pasajero quedaron heridos.