MILENIO DIGITAL
6 de abril de 2017 / 11:19 a.m.

MÉXICO.- Iván Reyes Arzate, ex director general de Apoyo Táctico contra el Narcotráfico y Delitos Conexos de la Policía Federal, evitó a toda costa que los líderes de los Beltrán Leyva fueran detenidos por la DEA y por fuerzas federales en México.

De acuerdo con la acusación de una Corte de Distrito de Illinois, que hizo pública el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Reyes era conocido entre los capos como La Reina y alertó a narcos que las autoridades interceptaban sus teléfonos, e incluso reveló a los criminales la identidad de un agente de la DEA que se filtró al cártel para reunir pruebas en su contra.

Ayer el comisionado general de la Policía Federal, Manelich Castilla, informó que Reyes Arzate fue separado de su cargo en 2006, cuando se sospechó que colaboraba con dicho cártel y que después el mando policiaco se entregó a la Fiscalía de Chicago.

Al interceptar llamadas telefónicas a los integrantes del cártel surgió el nombre de Reyes; los narcos hablaron de la forma en que Reyes pudo haber obtenido la fotografía de uno de ellos. La conversación telefónica se detectó en la Ciudad de México.

En 2016 Reyes dirigía un operativo con la DEA contra lavado de dinero y narcotráfico de una organización criminal liderada por Ángel Domínguez, un ex operador del cártel de los Beltrán Leyva.

El 9 de septiembre un agente de la DEA se comunicó con Reyes por mensaje de BlackBerry para informarle que había localizado a Domínguez en un restaurante de la Ciudad de México y le envió una foto de Domínguez tomada meses antes en Cancún por un infiltrado. Solo había que vigilarlo, no detenerlo.

Casi inmediatamente Reyes, con el alias de "Ayala", se comunicó con un cercano a Domínguez, aunque había prometido enviar a su gente al restaurante donde se había ubicado al narco.

Estos son los mensajes que intercambió Reyes con la DEA:

—DEA: Se van a reunir en el Sonora Grill... la reunión inicia a las 6.

—Reyes: Está bien. Ya mandé gente y harán todo lo que sea posible. Cuando pasen estas cosas, por favor avísame.

—DEA: Y este es el departamento... Calle Lago Neuchatel 12. Col. Ampliación Granada, departamento 901. El hombre de en medio y el de la derecha viven ahí. (Envía foto) La foto es de hace unos meses en Cancún.

Reyes se comunicó más tarde ese mismo día con el narcotraficante para darle detalles de que había otra persona en la foto que había sido cortada. Ese era el infiltrado del que se tenían que cuidar.

Estos son los mensajes:

—Reyes: Sobre el asunto de ayer. ¿Qué crees? Eres tú.

—Narco: ¿De qué teléfono? ¿Me deshago de ellos?

—Reyes: Están interceptado comunicaciones... Deshazte de ellos. Oye (tenía la misma foto). Eres tú.

—Narco: ¿Ya lleva un rato?

—Reyes: Desde abril supuestamente. Saben que estás aquí y quieren ver con quién andas...Están escuchando a uno de tus muchachos... Ten cuidado y fíjate si sales. No veas a nadie en público por unos días.

—Narco: ¿Recomiendas que me vaya (de la Ciudad de México)?

—Reyes: Espera un poco y si te puedes mover hazlo.

Al día siguiente, el entonces mando de la PF intercambia estos mensajes con la DEA.

—DEA: ¿Cómo les fue con la vigilancia?

Reyes: Ya no entregamos a nadie. Nos tomó dos horas llegar.

Tres días después, el 12 de septiembre, Reyes se comunicó otra vez con el narcotraficante para ponerse de acuerdo y verse con un policía que colaboraría con el cártel.

—Reyes: Ya te tengo una respuesta.

—Narco: ¿Cómo lo hacemos? ¿Nos vemos a las 3 donde me dijiste?

—Reyes: Ya hablé con el tipo. Le dije que lo apoyarían (con dinero). No digas nada porque me dice que la información viene de una fuente que estaba sentada al lado de ti el día de la foto (aunque no aparece).

Según varios testigos, Reyes Arzate colaboraba con los Beltrán Leyva desde 2008. En 2009 se reunió con El Barbas para darle información sobre varios decomisos de cocaína y a cambio recibió tres millones de dólares. Con los Beltrán en la cárcel o muertos, el ex mando comenzó a trabajar para Domínguez.

Las autoridades estadunidenses precisaron que Reyes Arzate está detenido en Chicago y comparecerá ante un juez federal el 13 de abril próximo.