26 de octubre de 2014 / 03:37 p.m.

 

MÉXICO.- Mario César González Contreras es originario de Huamantla, Tlaxcala. Viajó el sábado 27 de septiembre hasta Iguala en ride porque no tenía dinero. El recorrido duró 11 horas y el motivo del 'viaje' es su hijo, César Manuel González Hernández, alumno de primer grado de la Normal Rural de Ayotzinapa. César padre se acaba de enterar de que su hijo es uno de los 43 estudiantes que desaparecieron el viernes 26 de septiembre en Guerrero.

Al principio eran 58, la cuenta se redujo a 47 desaparecidos

Su nombre y su fotografía estaban en la lista de los desaparecidos que las autoridades buscaban. Cirino Tejeda había pedido permiso para dejar la Normal Rural de Ayotzinapa el fin de semana e irse a su pueblo para llevar a su hijo al médico, pero el domingo que regresó, un conocido le contó que sus compañeros fueron baleados en Iguala y que 57 estaban desaparecidos.

"El viernes pedí permiso por un compromiso, no estuve por ahí. Por la noche, cuando se fueron a recolectar fondos económicos, fue cuando pasó eso (…) estuve con un compañero que me comentó que venían en un autobús y las patrullas los pararon. Cuando se bajaron les empezaron a disparar. Uno de ellos se escondió debajo de un carro, de un vochito, él ya no contaba con su vida", dijo.

Cirino Tejeda no estaba desparecido, solo incomunicado, pues en su comunidad, Chilapa de Álvarez, no hay señal de teléfono.

Confunden a normalistas con cuerpos calcinados

El lunes 6 de octubre, el fiscal general de Guerrero, Iñaky Blanco, informó que fueron exhumados 28 cuerpos de las fosas clandestinas halladas en Pueblo Viejo, Iguala, calcinados en su totalidad y algunos fragmentados.

Además, dijo que hasta ese momento 29 personas, entre ellas dos mujeres, estaban detenidas por delitos de homicidio calificado y delincuencia organizada.

Reveló que la orden de acudir al sitio donde protestaban los normalistas el pasado viernes, la dio el director de Seguridad Pública municipal Francisco Salgado; en tanto, la exigencia de llevárselos para ultimarlos la recibieron de un hombre al que conocen como El Chucky, líder de Guerreros Unidos.

Lo anterior fue dado a conocer en conferencia de prensa, en la que Blanco confirmó que la totalidad de los 28 cuerpos fueron encontrados calcinados, por lo que, dijo que se presume que fueron rociados con diésel, gasolina o petróleo.

Precisó que para la identificación de los cadáveres se realizarán pruebas de ADN con la Policía Federal y servicios periciales de la PGR, y que los resultados se tendrán entre 15 días y dos meses.

Encuentran más fosas tres días después

El jueves 9 de octubre la captura de otras cuatro personas implicadas en la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, y que presuntamente integran el grupo delictivo Guerreros Unidos, permitió a la PGR localizar cuatro fosas clandestinas más con cadáveres calcinados, por lo que se iniciaron peritajes para determinar si corresponden a los estudiantes no localizados.

El procurador Jesús Murillo Karam informó que los cuatro detenidos no forman parte de la policía municipal de Iguala, aunque destacó que con base en su testimonio se llegó al sitio donde presuntamente fueron inhumados ilícitamente restos humanos.

El dolor de los padres de Ayotzinapa

"Estos días me he enfermado. De los nervios. Ayer se me fue la presión. Me dolía todo mi pecho. Ahorita estoy con medicamento. Es para la presión. No puedo ni comer ni dormir. Pienso: "¿Mi hijo dónde estará? ¿Qué estará haciendo? ".

No sé. Solo ellos saben cómo los tienen ahí. ¿Cómo lo he pasado estos días? Desesperada, triste, pensando qué es lo que estará haciendo, cómo estará (llora ya, un poquito). No sé. Solamente Dios sabe", son las palabras de una madre de los desaparecidos, quien no quiso dar su nombre ni mostrarse a la cámara.

Siempre no eran normalistas los cuerpos calcinados

Los 28 cuerpos encontrados en seis fosas clandestinas en Iguala, Guerrero, no corresponden a ninguno de los 43 normalistas desaparecidos en esa localidad, reveló el martes 14 de octubre el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam.

"(De) las primeras fosas encontradas, las primerititas (seis localizadas), ya tenemos algunos resultados: les puedo decir que (los restos) no corresponden a los ADN que los familiares de estos jóvenes nos han hecho llegar", dijo.

El hallazgo de estas fosas, abundó, confirman el nivel de peligrosidad del grupo criminal Guerreros Unidos que opera en esa región; ahora, añadió, la tarea de la PGR es buscar a los familiares de las 28 víctimas encontradas.

La voz de la radio normalista

"Interrumpimos nuestra transmisión para escuchar a los jóvenes de la Normal Rural de Ayotzinapa que se encuentran con nosotros para emitir su mensaje. Adelante muchachos".  Es uno de los protocolos implementados que diseñó la radiodifusora Capital Chilpancingo para recibir a los normalistas.

"Nunca llegan con malas palabras y entienden que se tienen que someter a nuestras reglas. Van ocho o nueve veces que vienen, incluso antes de la desaparición de sus 43 compañeros. Regularmente lo hacen en el noticiero de la mañana", narra el locutor Carlos Leyva.

Suben de tono los bloqueos

El sábado 18 de octubre, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y maestros disidentes retuvieron durante dos horas, al menos, 200 camiones de carga de diversas empresas y comercios, desde mueblerías, refresqueras y alimentos chatarra en la caseta de peaje de Palo Blanco, en la Autopista del Sol.

"Es como estar muriendo lentamente"

"Le costó mucho trabajo quedarse en Ayotzinapa (...) primero lo intentó en Tenerías, (en el Estado de México) pero al final se quedó", es Pascuala Luna Torres, quien solo tiene palabras de alago para José Luis de 20 años, el menor de tres hermanos que es buscado en Iguala por su madre enferma y otro de sus hermanos.

"No fuma, no toma, no se desvela... era como dicen muchos, un hijo de su casa. Quizás como era el más chico de todos, solo se dedicaba a ayudar a mi mamá con la labores de la casa... Cuando se fue a la Normal, mi mamá le dijo que se fuera, que se esforzara y que ella iba ir juntando dinerito con lo que vendía para mandárselo", declaró la joven.

Al definir el dolor de la búsqueda, Pascuala mencionó que "Es como cuando alguien fallece. Es el mismo dolor es el que estamos sintiendo ahorita. Nada más que en nuestro caso, nuestro sufrimiento es a diario, día a día, minuto a minuto... es como estar muriendo lento".

"Lo último que nos dijo fue que los habían baleado, pero sigue sin aparecer"

El viernes por la noche Israel Jacinto Lugardo llamó a su casa, su madre contestó y escuchó de la propia voz del joven que durante el boteo los habían baleado, que iba a Chilpancingo, pero no han sabido más de él.

"Él me llamó y me dijo que iba para Iguala a realizar una actividad con sus compañeros, iba con todos los de su grupo, no sé sus nombres, no los conocía pero iba con ellos, él me lo dijo", dice con los ojos inundados Ernestina Lugardo del Valle.

A las 23 horas –de ese mismo día- sonó el teléfono de su otro hijo, Rubén. Era Israel. Le contó que unos policías habían balaceado los camiones en los que viajaban. Que un compañero había muerto. Que iba rumbo a Chilpancingo. Que se reportaría más tarde.

"Dijo que los habían baleado, pero que estaba bien. Que uno de sus compañeros cayó muerto, por lo que estaban esperando para hablar con los reporteros y decirles lo que había pasado, de ahí ya no volví a saber nada de él".

Desde ese día, Ernestina marca y marca al teléfono de Israel. Al principio sonaba y ahora la llamada la manda directo al buzón.

La búsqueda

Los padres de los 43 jóvenes desaparecidos buscan a sus hijos por aire con la esperanza de hallar un rastro que les permita reencontrarse a la brevedad con ellos. Organizados en pequeños grupos, todos los días desde las cinco de la mañana parten en autobús al municipio de Iguala, a casi dos horas de distancia por carretera. Allí son recibidos por personal de la Policía Federal y de la Marina. Con esta nueva estrategia de trabajo por parte de las autoridades federales, una brigada sobrevuela a diario la sierra guerrerense.

Pero tras un mes de la desaparición en Iguala de 43 normalistas de Ayotzinapa y a pesar del despliegue de equipos de inteligencia, operativos de rastreo con sobrevuelos,  laboratorios móviles de las fuerzas federales en cuevas, pozos, cerros, túneles, ríos, cañadas, presas y lagunas, 500 recorridos de búsqueda y 70 vuelos de reconocimiento, el gobierno federal continúa sin rastro de los estudiantes.

Los responsables

El ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, es el autor intelectual de la muerte de seis personas y la desaparición de los 43 normalistas, pues ordenó interceptar a los estudiantes para que no sabotearan un evento de su esposa, ambos son buscados por la Procuraduría General de la República, hasta el momento suman 52 personas detenidas entre policías municipales, militares y líderes del cartel de los Guerreros Unidos.

Miles de estudiantes de diversas universidades han marchado en principales ciudades de México y el mundo para exigir la aparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y exigir la captura de los responsables.

El saldo del 26 de septiembre incluye seis muertos, 23 heridos y los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos.

 

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