MILENIO DIGITAL
28 de abril de 2015 / 12:06 p.m.

MÉXICO.- Eduardo Chenandoa Ramírez Santiso tiene 27 años y vive en Isla Mujeres, Quintana Roo, donde tiene un spa. Él se encontraba de viaje en Katmandú cuando ocurrió el terremoto de 7.8 grados que devastó a Nepal y durante algunos días, no pudo comunicarse con su familia.

Ante la situación, su hermana Itzel Ramírez Santiso comenzó una investigación exhaustiva hasta encontrarlo. En entrevista explicó cómo inició la búsqueda de Eduardo en la nación asiática.

"Me enteré a las ocho de la mañana. Me metí a Facebook y vi una publicación de Casa Tibet en México e inmediatamente traté de localizar a mi hermano. Hablé con el cónsul de Nepal en México y no tenía información; me dijo ‘lo que se ve en las noticias, es lo que sabemos’. Fui a la embajada de la India y a la Secretaría de Relaciones exteriores; hasta mediodía nadie sabía nada", narra vía telefónica.

Itzel dijo que ya no sabía qué hacer. "La SRE hizo un primer comunicado indicando que siete mexicanos estaban bien, pero no estaba mi hermano. Posteriormente aparecieron 29 personas, pero tampoco aparecía. Fueron las 48 horas más horribles. Nunca estás preparado para algo así".

Ramírez Santiso dice que la búsqueda comenzó a intensificarse gracias a una publicación nacional. "A partir de ese momento, comencé a tener más contacto con la Embajada de México en la India y con el cónsul honorario".

En Facebook y Twitter circulaba una imagen con su fotografía y algunos datos acerca de su ubicación

Sin embargo, la pista principal sobre en qué lugar podía estar se la dieron las redes sociales.

La última ubicación en Facebook fue del 22 de abril, tres días antes del temblor; se encontraba en Pokhara. "Pensé que si seguía ahí, el lugar no estaba tan cerca de Katmandú pero se movió. Mi sobrino fue el de la idea de ver su último mensaje, justo 40 minutos antes del sismo: sí estaba en Katmandú. En ese momento llamé a la embajada y así obtuve una nueva ubicación; estaba en un monasterio, lugar donde lo encontraron una hora después”".  

Cuando Itzel habló brevemente con él por teléfono, Eduardo le dijo que estaba bien, muy asustado y con fiebre. Vio cómo la ciudad se caía desde un sitio donde se refugió con una señora mientras terminaba el terremoto. Pero, ¿qué hacía Eduardo allá? Además de querer recorrer el mundo, Itzel cuenta que al conocer La India y ser Hare Krishna, quiso visitar Nepal y los montes Himalayas, lugar donde llegó el 30 de marzo.

"No tenía fecha de regreso. El sábado, una hora antes del sismo hablé con él y me dijo ‘Ya me quiero regresar, voy a buscar un vuelo de regreso".

La sensibilidad innata y las enseñanzas obtenidas en la India hicieron que su consternación fuera mayor. Ramírez Santiso lo describe de forma emotiva:

"Es un hombre muy solidario. Yo creo que está sufriendo porque la gente está sufriendo".

Hoy volvió a hablar con Chenan. De nuevo le dice que está bien pero sigue con fiebre. Se encuentra en el mismo monasterio donde la SRE lo encontró; cuenta con agua y comida suficiente.

"Él ya quiere regresar. Me comuniqué con la embajada de México en la India pero me dijeron que tenga mucha paciencia, que todo es lento", relató.