MILENIO DIGITAL 
19 de mayo de 2017 / 09:21 a.m.

MÉXICO.- La Secretaría de Gobernación dio a conocer que, al 31 de marzo del año pasado, son 12 reporteros los que trabajan enfundados en chalecos antibalas y dos con escolta. No especifica ubicación o nombres por cuestiones de seguridad.

Al respecto, la representante de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Balbina Martínez, considera que la cifra está rezagada, ya que son más de 30 los beneficiados con lo que se conoce como “protección dura”: chalecos, carros blindados y escoltas”.

De acuerdo con el oficio del Comité de Transparencia de la dependencia federal (SEGOB/CT/ORD-02/08/2016), hasta esa fecha ningún reportero ha sido auxiliado con algún tipo de vehículo blindado, como se prevé desde 2012 en el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Asimismo, información oficial de octubre de 2012 a la fecha señala que la suma de presupuestos anuales entregados a ese mecanismo es de poco más de 690 millones de pesos. En 2017 no se autorizaron recursos y trabaja con un remanente del año pasado de alrededor de 64 millones de pesos.

“Además de los recursos autorizados en el Presupuesto de Egresos que se utilizan para la operación regular del mecanismo, éste cuenta con un Fondo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas”, afirma en su último informe de actividades sin precisar el monto.

Detalla que de octubre de 2012 a octubre de 2016 el mecanismo benefició a 253 periodistas, 168 hombres y 85 mujeres. En este sentido, la representante RFS urgió a incrementar ya el presupuesto.

Argumentó que el organismo internacional cuenta con datos de que, cuando ejecutan a un comunicador en cierto punto del país, otros en esa misma zona están en riesgo.

Otro dato aportado por la entrevistada es que previo a elecciones, como la de 2018, “la violencia contra los comunicadores aumenta”.

Dentro de las medidas de protección a reporteros agredidos, están las que se señalan en la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas en su artículo 33.

Algunas son: entrega de equipo celular, radio o telefonía satelital; instalación de cámaras, cerraduras, luces u otras medidas de seguridad en las instalaciones de un grupo o casa de una persona; chalecos antibalas, detector de metales y autos blindados”.

En lo que más se ha gastado en los casi cinco años del mecanismo de protección ha sido en botones de pánico, reforzamiento de las condiciones de seguridad en los domicilios, escoltas y refugios, según Reporteros Sin Fronteras.

Aunque los gastos mayores han sido en pasajes aéreos, viáticos, congresos o traslado de personas, entre otros. Por ejemplo, en su Informe de Actividades de 2015, aparecen gastos en congresos y convenciones por un monto de un millón 176 mil 33 pesos, y por concepto de viáticos del año en cuestión, 100 mil pesos.

En dicho mecanismo trabajan 37 personas en niveles de jefatura de departamento y superiores. “Con ese presupuesto que tiene ahora no es suficiente para atender a todo un país; con una problemática tan compleja no se puede operar de forma eficaz, ante una situación de emergencia”, señaló Balbina Martínez.

El propio mecanismo lo reconoce en su documento “Avances y Retos 2012-2016”. Dentro de sus pendientes menciona, precisamente, el “reforzamiento de personal de la Unidad de Evaluación de Riesgos, en el área de análisis de riesgos y de seguimiento de medidas”.