RUBÉN MOSSO
17 de octubre de 2016 / 11:25 a.m.

MÉXICO.- El negocio de la cocaína genera 180 mil millones de dólares cada año; sin embargo, la mayor parte de las ganancias que obtienen las organizaciones criminales no se quedan en América Latina, pero sí la violencia.

Latinoamérica es, actualmente, la región más violenta del mundo, con la tasa de homicidios más altos y donde ocurren delitos que no se presentan con la misma fuerza que en otras zonas.

Estimaciones indican que México gasta hasta 9 billones de dólares por año para la lucha contra las drogas, más de tres veces la cantidad que gastan los Estados Unidos; a esto se suma que las organizaciones criminales de proveen ilegalmente de armas en territorio estadunidense.

El ex titular de la Dirección de Política contra las Drogas y Actividades Relacionadas del Ministerio de Justicia y del Derecho de Colombia, Julián D. Wilches, dijo que ya es momento de que las naciones de la región asuman una "posición unificada" para cambiar su política de combate contra las drogas y se atienda el problema real, que es la cocaína, y se supere un poco el tema de la mariguana recreativa y medicinal.

En entrevista con MILENIO, en el contexto de la quinta Conferencia Latinoamericana y Primera Conferencia Caribeña sobre Política de Drogas que organizó Confedrogas, en Santo Domingo, República Dominicana, el también ex subdirector Nacional de Articulación Interinstitucional de la Fiscalía General de la Nación, señaló:

"Latinoamérica tiene que imaginarse otra forma de enfrentar este fenómeno, distinta a la que ya ha aplicado en los últimos años, porque ya conocemos los resultados".

En el mundo hay más de 18 millones de consumidores de cocaína, se producen más o menos 900 toneladas métricas anualmente, hay más de 132 mil hectáreas cultivadas y se incautan 655 toneladas cada año.

Un kilogramo de clorhidrato de cocaína en Colombia vale 2 mil 269 dólares, una vez que llega a la frontera norte de México, cuesta entre 15 mil y 17 mil dólares.

En tanto, el ingreso diario promedio de un cultivador es de 2.73 dólares, muy cerca de la línea de pobreza, explicó Wilches.