25 de septiembre de 2014 / 01:43 a.m.

Naciones Unidas. — El presidente de México Enrique Peña Nieto debutó el miércoles en la Asamblea General de las Naciones Unidas con el anuncio de que su país volverá a participar en misiones de paz del organismo, incluido el posible envío de soldados a zonas en conflicto por primera vez en más de 60 años.

"Con esta determinación México, como actor responsable, da un paso histórico en su compromiso con la ONU", declaró Peña Nieto.

Agregó que las operaciones de mantenimiento de paz son un instrumento "que ayuda a los países a superar conflictos y crear condiciones para una paz duradera, mediante acciones de reconstrucción, asistencia humanitaria y seguridad".

Indicó que su país está dispuesto a realizar "labores de índole humanitaria, en beneficio de la población civil".

México participó en misiones de paz tres veces según la oficina de Peña Nieto: envió observadores militares a los Balcanes y a Cachemira a fines de la década de 1940 y a comienzos de los 90 fueron 120 policías a El Salvador.

El mandatario, por otro lado, exhortó al organismo mundial a reestructurarse a fin de poder encarar problemas mundiales como el terrorismo, el tráfico de armas y el maltrato infantil.

La ONU "debe atreverse a cambiar para mejorar", dijo Peña Nieto en su primera aparición ante la Asamblea General de la ONU desde que asumió la presidencia en diciembre del 2012.

"Cambiar nunca es fácil. Menos, cuando se requiere una transformación de fondo, que depende de la cooperación de múltiples actores, y cada uno tiene sus respectivas prioridades e intereses", dijo Peña Nieto.

Pero, añadió, "son múltiples las voces que reconocen la necesidad de un cambio... y la ONU cuenta con todos los atributos para ser más audaz y renovarse".

"Necesitamos unas Naciones Unidas con un nuevo diseño institucional, con un renovado compromiso con la paz y seguridad y sobre todo con una agenda de desarrollo amplia e incluyente".

Puso al país como ejemplo de que los cambios son posibles, afirmando que el llamado "Pacto por México" logró conciliar "compromisos esenciales para impulsar una amplia agenda de reformas, en distintos ámbitos de la vida nacional".

"En México había una situación similar", dijo el mandatario, pero se logró un consenso entre las fuerzas políticas porque "la diversidad es una fortaleza cuando hay disposición para el diálogo constructivo".

Aunque no hizo referencia al narcotráfico, mencionó el tráfico de armas, del que se benefician los carteles mexicanos. Pidió a la ONU mayores esfuerzos para combatir ese flagelo y llamó a todas las naciones a que firmen el Tratado sobre el Comercio de Armas, pues "nos brinda las herramientas para hacer frente a este creciente desafío".

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AP