MILENIO DIGITAL
3 de marzo de 2017 / 07:20 a.m.

MÉXICO.- Los muros representan extremismo e intolerancia, por lo que México no los aceptará, señaló ante la ONU el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Miguel Ruiz Cabañas.

Durante la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra, Ruiz Cabañas reiteró que la convicción de México es “que los muros entre las naciones son también muros entre las personas, y materializan el extremismo y la intolerancia en barreras físicas e ideológicas, que no aceptaremos bajo ninguna circunstancia”.

“Debemos por ello condenar el ultranacionalismo populista que, al ser explotado como herramienta política, impacta a las democracias y afecta severamente las libertades y los derechos fundamentales”.

El funcionario mexicano comenzó señalando que los derechos humanos son universales, interdependientes e interrelacionados, por lo que “no es posible defender a unos e ignorar a otros, ni defenderlos para algunas personas y negarlos para otras”.

Sin hacer mención específica al gobierno de Donald Trump, se sumó a la preocupación internacional por la vulnerabilidad en la que se encuentran los migrantes “con el argumento de la protección de la seguridad nacional”, que dijo, “solo atenta contra sus derechos humanos más fundamentales y su integridad.

“No nos equivoquemos, detrás de esos discursos se esconden el racismo y la xenofobia”.

Consideró que al momento en que las medidas de seguridad de una nación son dirigidas a un grupo de personas al que se criminaliza, “se contraviene el estado de derecho, se viola el debido proceso y son actos severamente discriminatorios.

“Subrayo que las medidas de seguridad mal concebidas no solo no detienen la movilidad humana, sino que además fomentan riesgos y vulnerabilidad en los migrantes, poniendo en peligro sus vidas. Se trata de medidas equivocadas, tanto desde un punto de vista moral como práctico, dado el altísimo costo social que conllevan”.

El subsecretario fue insistente al señalar que los gobiernos tienen la obligación de garantizar que todas sus políticas, incluyendo las que se refieran a la seguridad de las naciones, se enmarquen plenamente en el derecho internacional, que incluye los derechos humanitarios y de los refugiados.

“Por ello, el gobierno de México reitera su compromiso con la defensa de nuestros connacionales en el exterior”, y advirtió que se harán valer de todos los medios jurídicamente posibles.

México continuará fomentando el respeto y la protección de los mexicanos en Estados Unidos y a su vez, indicó el subsecretario, “nos seguiremos esforzando para asegurar que los derechos de los nacionales de otros países en México sean observados plenamente”.