milenio digital
11 de mayo de 2015 / 10:24 a.m.

México, D.F.-El Gobierno de Baja California negó que los hechos del sábado, cuando jornaleros y policías estatales se enfrentaron en San Quintín, sean actos de represión contra los trabajadores agrícolas.

Francisco Rueda Gómez, secretario general del estado, dijo que el sábado policías de Baja California acudieron al valle de San Quintín a atender una denuncia ciudadana de que un grupo de personas intentaba entrar por la fuerza a un rancho.

"La participación y la presencia de la policía estatal preventiva y en coordinación con la policía municipal obedece a una intervención que se da en base de un reporte de emergencia de ciudadanos que indicaba que en una colonia del valle de San Quintín, estaban varias personas que intentaban ingresar a un domicilio con la intención de quemar parcelas", dijo Rueda Gómez, en entrevista con Magda González en Milenio Televisión.

Rechazó que la acción de la policía fuera un acto de represión ya que, reiteró, los uniformados acudieron al llamado de emergencia para contener a un grupo de unas 50 personas.

Dijo que unos 500 ciudadanos empezaron a agredir a los policías que aplicaron protocolos de seguridad y utilizaron métodos de dispersión para contener la agresión.

Jornaleros San Quintín
Cuatro unidades de la policía estatal fueron quemadas durante la gresca. | REUTERS

"No es un acto de represión a jornaleros, es un acto que se origina a un llamado de emergencia, con total respeto a la ley", dijo.

Aunque no especificó el número de heridos, Rueda Gómez admitió que las personas resultaron lesionadas por rocas y por balas de goma.

Dijo que ayer, autoridades estatales se reunieron con los residentes de la zona y que a partir de esta mañana se instalarán módulos del Ministerio Públicos para recibir denuncias.

Jornaleros San Quintín
Según el gobierno estatal de Baja California, los policías solamente utilizaron métodos para dispersar a los jornaleros. | REUTERS

El sábado, policías estatales y jornaleros se enfrentaron en la colonia Vicente Guerrero, lo que dejó seis personas hospitalizadas, cinco detenidas y cuatro unidades de la policía quemadas, de acuerdo con el gobierno de Baja California.

El secretario general de Baja California dijo que el gobierno estatal trabaja en acciones que restablezcan el orden y la paz, y advirtió que no se permitirán actos que atenten contra la seguridad de las personas.