MILENIO DIGITAL
16 de diciembre de 2016 / 01:10 p.m.

MÉXICO.- Guillermo Valdés, especialista en temas de seguridad y ex director del Cisen, y Eduardo Guerrero, ex asesor de la Presidencia y del propio Cisen, coincidieron en que no fue un error mandar al Ejército a las calles.

Ambos especialistas señalaron que la equivocación fue que no ha habido un fortalecimiento de las instituciones del Estado Mexicano para combatir la violencia criminial.

Valdés Castellanos, columnista y ex director del Cisen, señaló que el balance de la lucha contra el narcotráfico es de contrastes. No se puede hablar de un fracaso en la estrategia anticrimen que se impulsó desde el gobierno de Felipe Calderón, ni es un error la participación de las fuerzas armadas, porque lograron frenar el “fuerte avance” del crimen organizado.

En la actualidad, sin embargo, los niveles de violencia generados por las organizaciones delincuenciales, no por la intervención del Estado, son muy elevados comparados con los que había hace una década: el problema no está resuelto.

Valdés diagnostica así los resultados de la batalla que se inició en el sexenio anterior, que derivó en la fragmentación de los cárteles en al menos 200 grupos criminales más violentos que operan en el país.

Advierte que la gran falla es no haber fortalecido a las instituciones del Estado mexicano para combatir la violencia criminal y la impunidad “que la gente ya desea que termine”.

La participación del Ejército, sostiene, era necesaria. “Lo increíble y hasta criminal, es que junto con la iniciativa de seguridad interior, los legisladores no hayan aprobado un nuevo marco para fortalecer las policías locales”.

A su vez, Guerrero comentó que sin duda hubo una buena intención, arrojo y osadía al enfrentar a los grupos criminales, pero faltó cálculo, planeación e inteligencia; “básicamente enfrentamos a grupos muy poderosos con gran capacidad de fuego, que además en muchos lugares del país tienen vínculos con las comunidades, es decir, están apoyados por la gente”, expresó.

En entrevista señaló que el gobierno de Felipe Calderón no consideró diversas variables, por ejemplo:

“Al enfrentar a los grupos, los dividimos, se fraccionaron y ahora tenemos un problema enorme, no solo con cárteles que exportan droga a Estados Unidos, sino también con mafias locales que extorsionan, secuestran y también ahora con nuevos grupos de autodefensa que han surgido para enfrentar a estas mafias, sobre todo en zonas rurales que eventualmente pueden convertirse también en grupos criminales”.

Agregó que el costo de la guerra ha sido muy alto en vidas humanas, además de que ha afectado en general el bienestar de la población; es decir, la gente que no ha sido afectada directamente por la guerra vive con medio constante, con la percepción de que pueden ser víctimas de un ataque criminal.

Con los años, abundó Guerrero, el gobierno ha ido aprendiendo a enfrentar a estos grupos, pero lo más grave de la situación es que aún después de 10 años de guerra, muchos gobiernos estatales y municipales no cuentan con las herramientas mínimas para enfrentar estos grupos, no existe un fortalecimiento de las policías y todavía dependemos del Ejército, la Marina y la Policía Federal.