MILENIO DIGITAL | RUBÉN MOSSO
15 de septiembre de 2015 / 08:57 a.m.

México.- A pesar de que sus teléfonos lo ubican antes y después en el lugar donde se cometió el multihomicidio de la colonia Narvarte, el pasado 31 de julio, César Omar Martínez Zendejas, El Omarcito, rechazó haber ido a ese sitio y participar en el crimen.

Aseguró que no es malabarista callejero y mucho menos integrante de Los Zetas. "Soy diseñador gráfico, soy independiente y he hecho trabajos para Kidzania Cuicuilco, trabajé para LG, hace poco hice unas serigrafías para la campaña del partido político Morena y percibo mensualmente entre 20 mil y 25 mil pesos".

Aceptó que en dos ocasiones estuvo sujeto a investigación: la primera hace 12 años por comprar un artículo que resultó robado, pero quedó en libertad. La segunda, agregó, fue requerido por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido).

"Hace como dos años, hicieron un envío a mi nombre de un paquete con contenido de dudosa procedencia, al parecer era droga, pero me presenté en la Seido", aunque no recordó el número de averiguación previa que se integró.

"De hecho me mandaron un citatorio (de la Seido) y me presenté voluntariamente, pero también me deslindaron de responsabilidades, fue un solo día".

Lo anterior consta en las declaraciones que 'El Omarcito' ratificó en el juzgado séptimo penal del Reclusorio Norte.

El sospechoso del crimen en la Narvarte fue consignado por su probable participación en el homicidio de cuatro mujeres y del fotógrafo Rubén Espinosa.

                           LA RELACIÓN

Martínez declaró al Ministerio Público que "nunca estuvo" en el departamento 401 de Luz Saviñón 1909, y que no conoce a Daniel Pacheco Gutiérrez, el primer detenido.

"En relación al segundo de los detenidos, de quien responde al nombre de Abraham (Torres Tranquilino, ex policía capitalino sentenciado por tortura), señalo que sí lo reconozco plenamente...".

'El Omarcito' narró que hace dos años su esposa le presentó a Tranquilino, cuando se encontraban en una reunión. La mujer de Omar en esa época era pasante de derecho y asesoró al ex agente.

Omar dijo que dejó de ver a Abraham, hasta que lo volvió a encontrar en una fiesta, en 2013.

"Como él (Abraham) era una persona de confianza de mi esposa, le dije que si le interesaba trabajar conmigo en labores pesadas de la casa; por ejemplo, ir a la lavandería, sacar la basura, pasear al perro y los mandados que le pidiera mi esposa. Entonces lo contraté, porque mi esposa tenía un embarazo de alto riesgo". También le encargaba realizar depósitos bancarios.

Antes de trabajar con Omar, Tranquilino reparaba celulares y vendía carcazas en Pericoapa.

"En un principio le pagaba mil pesos semanales, estuvo trabajando conmigo todo el embarazo de mi esposa y los primeros tres meses de vida de mi hija, después empecé a tener problemas con Tranquilino porque faltaba, luego llegaba oliendo a alcohol", explicó.

Aunque Omar estaba molesto, permitió que Tranquilino trabajara un mes más; es decir, antes del 31 de julio de este año. El diseñador gráfico afirmó que su empleado no tenía teléfono celular y le prestaba uno.

"La última ocasión que presté el teléfono (a Tranquilino) fue como en los primeros días de agosto de este año". Omar aseguró que despidió a Tranquilino por alcohólico y porque le gustaba drogarse con perico; es decir, cocaína.

Tranqulino, continuó Omar, se juntaba con "personas indeseables" que manejan bares que se localizan en Acoxpa: "Uno de ellos es el Blue Monkie, antes se llamaba La Chismosa; antes era La Chilanguita, y estas personas (con las que se juntaba Tranquilino) eran muy violentas... solo conozco a uno de ellos que le dicen El Niño, pero honestamente no le hablo, porque a mi amigo lo golpearon y le metieron un bastón por el ano...y sé que lo grabaron...".

Dijo no saber por qué Abraham lo relacionó con en el crimen: "Supongo que quiso involucrarme porque traía el teléfono de mi propiedad y yo se lo presté ese día (el 31 de julio).